Julio Sayáns Bugallo, alcalde de Campo Lameiro: 'Llevar 27 años de alcalde sólo es porque mis vecinos me quieren demasiado'

R.L./GECG - 18/5/2010
Julio Sayáns Bugallo, alcalde de Campo Lameiro:
Julio Sayáns esgrimió el lema de “vamos a servir a nuestro pueblo y nunca a ser servidos”. Y relata: “A partir de ahí nosotros sabíamos que teníamos una riqueza. Estamos en el corazón del río Lérez y que estábamos rodeados de petroglifos por todos los sitios. R.L.

Tras 27 años de alcalde, Julio Sayáns Bugallo (Armonda-santa María de Muimenta-Campo Lameiro, Pontevedra, 1950) se define como “un currante”. Queda lejano aquel día de 1983 en el que cogió el bastón de mando. Ese día sintió “una gran alegría”. Y añade: “en la vida para estar realizado se dice que hace falta plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. Pero yo tengo que añadir una cuarta cosa, ser alcalde de donde uno nació”. 

 

De sus padres, -especialmente de su madre que todavía le acompaña- aprendió “que tengo que tratar a toda la gente por igual; que de malo por la vida no se llega a ningún lado. Hay que saber perdonar, escuchar a los demás, saber entender sus sentimientos, ponerse algunas veces en el sitio de los demás… En una palabra, ser una persona civilizada y noble por encima de todo”. A sus hijos, el mayor de 32 y sus dos hijas de 25 y 24 años, Julio Sayáns les inculca “que traten a la gente como personas sanas; que no piensen que existe la maldad en el mundo; que sean gentes de bien…”.

 

Sayáns sigue compatibilizando su profesión de maestro con la alcaldía. “Sigo dando clases y en mis ratos libres me dedico a llevar a mi pueblo como buenamente puedo”. Y de su profesión destaca que “es un alegría ver como las nuevas generaciones, cuando les hablas de su municipio, manifiestan su interés por saber cosas”.

 

Para el alcalde, Campo Lameiro es “el corazón de Galicia”. Y esconde este tesoro: “ser la capital europea del Arte Rupestre”, dice absolutamente convencido Sayáns. Y a sus vecinos los describe como “gente muy amable, muy sociable… dados a la buena relación con la gente que nos visita. Muy abierta, porque llevan muchos años viniendo gente de muchos países (Italia, Inglaterra, Suecia, Noruega… ), preguntando dónde están nuestras esculturas y, con sus limitados conocimientos, siempre los dirigieron de la mejor manera posible para que pudieran llegar a esos sitios y conocer el arte que tenemos”.

 
Responsabilidad

Julio Sayáns acumula un bagaje de experiencias amplísimo en estos 27 años de alcaldía. “Son múltiples. Rara es la semana que no me pasa algo”. Entre los recuerdos que afloran de su memoria están “las segundas elecciones ganadas con ocho concejales y la responsabilidad que me echaron encima nuestro vecinos ya que pasamos de 5 concejales a 8, siendo un grupo independiente. Me asusté un poco. La verdad es que hasta lloré ese día de alegría y de responsabilidad al mismo tiempo. Pasamos de estar en minoría en la legislatura anterior a tener el 80% de los votos. Fue como un soponcio dentro de uno que parece que no sabía si flotaba ni lo que me pasaba. La responsabilidad me podía en ese momento”. 

 

Ya como independiente Julio Sayáns esgrimió el lema de “vamos a servir a nuestro pueblo y nunca  a ser servidos”. Y relata: “A partir de ahí nosotros sabíamos que teníamos una riqueza.  Estamos en el corazón del río Lérez y que estábamos rodeados de petroglifos por todos los sitios. El primer dinero que conseguimos de Caixa Pontevedra en aquel momento publicamos 15 mil guías que agradezco al director que aquel momento la financiación. Y a partir de aquí fue una lucha para conservar esas piedras, esas esculturas, esos petroglifos que estaban sufriendo un deterioro enorme.¡Veíamos que se iban perdiendo, perdiendo! Iniciamos una lucha, en el año 93, con el anterior presidente de la Xunta, con el conselleiro de turno y director general hasta que los convencimos, en 1996, de que si seguíamos así, los petroglifos desaparecían. Algo que las generaciones futuras nos iban a criticar por haberlos dejado desaparecer. Así empezamos a estudiar la forma de conservarlos. Esto fue el germen de la Red del Patrimonio Arqueológico de Galicia y Campo Lameiro del centro de interpretación pionero junto con otros tres que se van a inaugurar. Así conseguimos levantar un centro de interpretación, en nuestra tierra, en Paredes, donde está la famosa ‘laxe dos cabalos’, ‘o outeiro dos Puludos’, ‘Pena furada’, ‘As ventaniñas’...”.

 
Una concesión

Ahora el alcalde está impaciente por inaugurar las nuevas y primeras instalaciones  de esta Red del Patrimonio Arqueológico, aunque antes hará lo propio con la casa del nuevo concello. Y sigue hablando del arte rupestre. “Si Dios quiere –¡ojalá nos escuche!- será el próximo mes de agosto. Esperemos que la situación económica-financiera no impida ni merme la capacidad de poner en valor con todas sus ventajas”. Y añade: “Yo no tengo más que agradecer a la consellería de Cultura que tuvo una deferencia enorme conmigo. Cuando vienen los funcionarios de arqueología aquí, les digo que yo soy como el caballo de Atila, por donde paso no dejo crecer la hierba. Esto es, porque las visitas son casi semanales y me informan de todo lo que hacen e intentan llevar a cabo. Incluso de la secretaría de la consellería de Cultura nos llamaron para ver qué fórmula de gestión del centro nos parecía oportuna. Si nos atrevíamos a llevarlo nosotros; si un patronato…; que si una concesión… y se estudiaron mil fórmulas para llevarlo a cabo… Ahora mismo están valorando la posibilidad de que sea una concesión… y ya poner el centro de interpretación a funcionar. Para enseñárselo, primeramente, a nuestros vecinos y que se den cuenta del valor arqueológico que encierra nuestro municipio.  Porque el día que entren y vean la sala de exposición permanente, alguno va a quedar asustado”.

 

Y sobre la otra inauguración más próxima de las nuevas instalaciones de la casa del Concello, Sayáns lo une con lo anterior, el centro arqueológico. “Nosotros cuando empezamos con ese gran proyecto que era los petroglifos, eso que deseamos que sea patrimonio de la humanidad y que no pararemos un momento mientras eso no se consiga y esperamos conseguirlo muy pronto, supimos que teníamos delante una labor que no sólo redundaría en beneficio de nuestros vecinos sino que sería un ejemplo cara a fuera. Entonces, intentamos por todos los medios que lo que es la edificación, el Planeamiento, todos los servicios vecinales… fueran de la mejor calidad y respetuosos con la arquitectura”.

 

Y concretando más. “Vimos que teníamos una casa del Concello pequeñita y quisimos modernizarla. Gracias a eso conseguimos una primera reforma pequeña pero incompleta. En 2004 hemos logrado firmar con la consellería de Presidencia un convenio de 800.000 euros para hacer una reforma integral de la casa del Concello. Pero no de un proyecto que se encargara a una determinada persona. Así como el centro de interpretación ha vivido un concurso … Yo estuve en el jurado y he visto como se escogió el tipo de edificación y cómo los distintos arquitectos daban su opinión… Yo siempre tuve claro que nuestra reforma de la casa del Concello no podía pasar por un encargo sino por un concurso. Así firmamos un convenio con  el colegio de Arquitectos, realizamos un concurso y de 18 anteproyectos que se presentaron se escogió este que al principio chocó muchísimo, pero que ahora todo el mundo está encantado de cómo quedó. No se trataba sólo del propio edificio sino del entorno, la carballeira o campo da Feira como le llamamos. Integrando así la carballleira y la plaza del cruceiro, la plaza del hórreo que queríamos disponer detrás… Así salió este proyecto bonito que al principio los vecinos empezaron a criticar muchísimo. Sin embargo, su crítica nunca fue exacerbada por dos motivos. Primero, antes de participar en el concurso el grupo de gobierno tuvimos la idea de exponer a los vecinos los anteproyectos que había y que ellos escogieran el que mejor les parecía, para poder el gobierno municipal defender la opinión de todos los vecinos. Así lo hicimos y cuando alguno venía con alguna protesta, nuestra contestación era la que tenía que ser: tú has pensado que este era el mejor proyecto y sino tú el pueblo quiso éste. Y todo porque chocaba…, estábamos acostumbrados a ver el granito puro, abujardado... El edificio viejo estaba hecho, como se ve, de piedra de mampostería… quisimos descubrirla, en un principio, pero nos encontramos con un gravísimo problema en las paredes, con salitre, deshaciendo la piedra… Los propios técnicos dijeron que no podía ser… ¡hay que dejarlo como estaba antiguamente! Y no vamos a dejar la primera fase cómo estaba sino las dos fases anteriores de la casa consistorial para que visitantes y curiosos que quieran puedan comprobar lo que fue la parte primitiva, la segunda ampliación y por último, la tercera, que está forrada de madera. Hecho de piedra y forrado de madera transparente de cedro”.

Nombres de todos los vecinos

 

El día de la inauguración, el próximo 19 de junio, quizá Sayáns ya tenga pensado lo que le va a decir a sus vecinos. “La verdad es que no pensé todavía lo que pienso decirles. Yo soy muy sentimental. No sé lo que me saldrá. Pero sí voy hacer referencia a algo de lo que quise dejar constancia en esta casa. En la puerta de la entrada, en la que hay un cristal grande de 5 metros por 3 de alto, ahí van a estar los nombres de todos los vecinos de bien de Campo Lameiro. ¡Todos. Todos aquellos que quieran estar y todos los que estamos empadronados aquí! Quiero que sus nietos o nuestros nietos o biznietos que puedan decir, mi papá o mi abuelo pues estaba cuando se inauguró la casa del Concello. El alcalde no va a ser la primera persona que esté ahí, sino por orden alfabético…”.

 

A cada uno lo suyo y Julio Sayáns no tiene empacho en admitir que la idea de los nombres de los vecinos fue una iniciativa que le propuso el arquitecto. “Me dijo, pasado un tiempo después de conocerme, ¿qué te parece, alcalde, si dejamos un recuerdo de toda la población? Y yo me involucré tanto que personalmente he llamado a mis vecinos para que me dieran la autorización para que pudieran estar ahí. De hecho, casi todos, el 90% van a estar ahí”.

 

Sobre su equipo de gobierno Julio Sayáns asegura que “formamos un buen equipo. Además quiero dejar claro que yo nunca hecho a nadie de mi lista. Son ellos los que cesaron voluntariamente por cansancio o por lo que sea. Hemos conseguido ser un equipo sin concejalías propias. Así como cada uno tiene su concejalía atendiendo a la juventud, a la mujer, urbanismo, obras… Pero no se hace una cosa sin consultarla con los demás. Hasta el propio alcalde… Formamos, lo que se dice, un cuerpo único. Y desde luego tenemos nuestras broncas. De eso no cabe duda. Pero, al final, salimos como tenemos que salir, amigos. Cada uno aporta su pensamiento…, como debe ser”.      

 

Los 27 años de alcalde de Julio Sayáns hace preguntarse cuál es el secreto para mantenerse al frente de un municipio tanto tiempo. “Llevar 27 años de alcalde sólo es porque mis vecinos me quieren demasiado. La verdad es que yo soy una persona bastante abierta, muy noble y que, honradamente, yo digo… el centro de interpretación va a marcar para mí y para Campo Lameiro un antes y un después. Para mí el día en que Campo Lameiro tenga inaugurado el parque y demos los primeros pasos para conseguir ser patrimonio de la Humanidad, yo diré, mi etapa se terminó. Ahí está el equipo para que siga. Por eso digo siempre que hay un antes y un después. Hay una ilusión. Cuando la gente diga, Campo Lameiro ha luchado por su arte prehistórico lo habido y por hacer… que se reconozca eso… A partir de ahí diré: -¡queridos compañeros, el viejo se va, quedáis vosotros ahí!”.

 
Arriesgar en el polígono

Una empresa veterana del municipio es El Nogal de frutos secos. “Lleva cerca de 40 años o treinta y muchos instalada aquí. Lo digo porque en la segunda ampliación, llevaba yo dos años de alcalde y fui uno de los causantes de que les vendieran 3.000 metros cuadrados de terreno para que no se fueran. Yo no quería bajo ningún motivo que se fueran. Y eché muchas horas con la dueña de la finca para pedirle, por favor, que por los vecinos hiciera la venta para que no se nos quedaran sin trabajo. Y también tengo que agradecerles que tengamos un polígono industrial, sin la colaboración de la Xunta, de Xestur, ni de la Diputación. Aunque sobre este último organismo tengo que hacer la puntualización de que yo no quise esperar que naciera el Ipesco por parte de la Diputación para montar nuestro polígono y, en cambio, arriesgamos. Uno de los impulsores del polígono fue uno de los propietarios de El Nogal. Me dijeron adelante…, lo que haga falta…, nosotros nos vamos para allí…, y Campo Lameiro lo necesita..., tira, tira… Pues, a lo mejor tal vez por ser abierto y tener esta relación con los vecinos, me plateé que tenía que seguir…y continuar” al frente de la alcaldía. Dice con intención de completar contestación a la pregunta anterior.

 

Sayáns se propone unas metas y unos objetivos… “me adelanto yo a la pregunta”, dice adivinando por dónde van los tiros. “Falta muchísimo más”, dice rotundo. “Nos marcamos un objetivo, nos pasa siempre… y, cuando ya parece al alcance de la mano, ya tenemos otros cuatro o cinco objetivos más … porque tenemos que llegar a un nivel… y los vecinos de Campo Lameiro deben tener los servicios que tienen en la capital de la provincia… Es una carrera de relevos continua”.

 

En su día a día importa ahora con qué pensamientos se levanta y se acuesta el acalde. “Si digo la verdad me levanto bastante cansado. Y, por la noche, la mayoría de los días me voy feliz. Yo soy una persona muy nerviosa. Todo el mundo sabe que enseguida me saltan los nervios, pero soy también una persona que no me rompo la cabeza por nada. Yo duermo tranquilo. Sé que la labor que he hecho durante el día ha sido sin perjudicar lo más mínimo a nadie. Y si alguna vez tengo que perjudicar a alguien es siempre en beneficio de toda la comunidad. Si no, sería incapaz de hacerlo. Yo no soy capaz de molestar a alguien. Si estoy en la alcaldía, porque una persona no me vota… o porque está en otro partido, soy incapaz de tratarla de forma distinta. Sigue siendo exactamente un vecino de Campo Lameiro como soy yo y como es mi amigo más querido”.     

Llegar al alma

 

Sensibilidad y humanidad se dan la mano en la personalidad de Julio Sayáns. “Me considero muy humano”. Quizá proceda también de su dedicación a la enseñanza. “Puede ser cierto…, de estar con los niños. Pero yo creo que también viene de la formación que te da la familia, que te va formando, desde el nacimiento, en una manera de ser y de actuar.  Entonces, llegas y ves esos niños que les dices algo y has logrado cambiar su mentalidad, o que veías que se desviaba hacia una determinada forma de ser, y que, de repente, o por cualquier cosa cambió, y te ves realizado en eso. Me digo: ¡Caramba, lo que acabo de hacer gustó, es decir, sentó bien, le llegué al alma! Yo suelo decir esto muchas veces, te he llegado al alma”.

 

El alcalde invita a visitar Campo Lameiro. “Van a encontrar gente muy amable. Van a encontrar arte. Van a encontrar una paz y sosiego tremendo; un disfrute de la Naturaleza. Queremos compaginar … el arte rupestre con otras cosas. Los visitantes del centro de interpretación no vale que sólo vean arte ruprestre…tienen que ver otras cosas y disfrutar de la Naturaleza. Estamos intentando recuperar el río Lérez… Queremos hacer en el área recreativa del Lérez un coto de pesca sin muerte, en unos 400 metros cuadrados. Así los niños de los distintos colegios que vengan de fuera que aprendan a pescar y que aprendan a apreciar las especies de la Naturaleza. Es decir, que lleguen con varios motivos a la vez. Si el arte rupestre es un motivo para venir a Campo Lameiro que vuelvan a nuestro municipio por otras cosas”.

 

En realidad, explica el alcalde, “Campo Lameiro tiene una situación geográfica no muy buena. A parte de estar a 20 kilómetros de Pontevedra, para venir aquí hay que hacerlo expresamente, no somos un Concello de paso. La gente no pasa por Campo Lameiro para ir a Moraña desde Pontevedra o para ir a Lalín, a A Estrada o a Santiago. Es decir, vienes a Campo Lameiro o no vas a ningún lado. De Campo Lameiro sí puedes ir a todos los sitios, pero no tenemos la facilidad que tienen otros ayuntamientos de ser puntos de paso para moverse de un lado a otro. Entonces, tenemos que buscar un señuelo, un punto de atracción para que vengan aquí. Conseguir que nuestras vías de comunicación cada vez se mejoren y en eso estamos. Quien conociese Campo Lameiro hace 15 años recordará que a Pontevedra había 200 curvas. Hoy todavía quedan una barbaridad, ciento y algo pero ya se han reducido a la mitad. Y, si sigue el mismo conselleiro, y su palabra es palabra de hombre y siempre lo fue, pues ese centenar se quedará en menos de la mitad. Tan pronto Pontevedra tenga la circunvalación, tendremos una perfecta comunicación con la capital de la provincia”.


Más que arte rupestre
 

Campo Lameiro es un punto de encuentro de interés cultural e histórico. “En el centro de Interpretación lo primero que queremos hacer, si Dios quiere y el conselleiro está de acuerdo en llevarlo a cabo,  es un Congreso Internacional de Arte Rupestre, en Campo Lameiro. Tendremos que utilizar todas las casas de turismo rural y el hotel rural que tenemos… No sé si tendremos cabida para todos, pero por esfuerzo nuestro no va a quedar. Que pueda ser Campo Lamiero –utilizado, con ayuda- ese poder de convocatoria que nos puede dar el arte rupestre, un lugar donde se puede desarrollar cualquier tipo de actividad cultural sin problema ninguno”.

 

Para terminar, desde su corazón y sin hablar como alcalde, Julio Sayáns Bugallo, dice lo que es para él Campo Lameiro, su municipio. Y con rapidez y decisión contesta: “Es mi madre, o mi padre. Lo que se desee. En definitiva, mi familia”.