Juan Caballero Lago, premio al mejor periodista deportivo de España: ‘Veo este galardón como un intento de premiar la labor que la vela está haciendo en toda España’
R.L./GECG - 17/2/2010
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Una de las experiencias que después de mucho tiempo confirma Juan Caballero es que "la mar cura humilades". R.L. |
La pasión de Juan Caballero Lago (1966, Caracas, Venezuela) es la mar (prefiere referirse en femenino) y, por ello, la comunicación náutica. Se define como fotoperiodista de la vela y la competición náutica. Se ha especializado en un sector donde no existe otro caso periodístico como el del, quizá por los requisitos de la imprescindible vocación y por la dureza de las condiciones en las que se trabaja en el mar. Atiende la entrevista de GECG en el club donde fue su bautizo de mar, el Monte Real Club de Yates de Baiona, MRCY. Un club mítico en el mundo de la vela en España y en el mundo.
Juan recibe en Madrid, el próximo viernes, 19 de febrero, el premio al mejor periodista deportivo de España. Sin querer caer en los tópicos, este periodista náutico resalta de su personalidad “la sencillez. Y a través de esa sencillez se pueden conseguir muchas cosas para mi es lo más importante. Ser sencillo para poder hacer grandes cosas”.
“Soy hijo de la emigración. Mis padres son naturales de Vigo. Yo me vine a Vigo desde Venezuela a los 3 añitos”, aclara.
Su peripecia vital tiene tres o cuatro grandes puntos de inflexión. “Lo más importante de mi etapa de formación fue mi paso por el colegio Montecastelo de Vigo. Estuve 5 años y fueron éstos los más extraordinarios de mi vida donde me formé como persona y aprendí una profesión. Acabada esa fase, empezó la profesional. Tuve la suerte de encontrar una emisora de radio que en esos momentos se expandía por Galicia y además una emisora cultural como era radio ECCA. Puede empezar allí con los contenidos trabajando primero como colaborador, después desde dentro de la misma empresa y más adelante dirigiéndola en sus contenidos radiofónicos. Eso duró 22 años (se ríe). Realmente para mí han pasado de forma muy rápida. Y a partir de ahí, yo ya tenía cierta afición por el mundo náutico y me atraía”.
Y sigue: “En el 2000 aterricé en este club, MRCY, de la mano de ‘Dury’, Alejandro Alonso, un gran experto en vela oceánica. Él fue el que me trajo por primera vez a este club. Y aquí fue donde me enamoré de la mar. A partir de aquí empecé a trabajar en el mundo de la comunicación náutica y a finales del 2006 monté mi agencia de comunicación, Enfoque Comunicación. En la actualidad el 95 por ciento de la comunicación que hacemos en la empresa es sobre el mundo náutico, periodismo y fotografía”.
“Para mi vida estas son las tres fases extraordinarias. Tuve la suerte de estar en el momento y el sitio adecuado cuando se formó el Colegio Profesional de Periodistas de Galicia, estudiaron mi caso, me acogieron y esto da cierta entidad dentro de la profesión. Llevo muchos años trabajando como periodista y fotógrafo y así, de alguna manera, te ganas el respeto de tus compañeros a los que yo también admiro. Un periodista debe estar en el lugar adecuado, con sus compañeros, entendiendo la profesión desde dentro, aunque tu tarea sea la de una agencia de comunicación”.
Para Caballero el Monte Real Club de Yates de Baiona tiene mucho significado en su vida. Aquí empezó en 2000 y precisamente en la regata ‘Desafío de la Prensa’. “Este club siempre tuvo una sensibilidad especial –no sólo porque es uno de los más importantes de España a nivel náutico y en competición deportiva velística-, sino porque ha tratado con mucho mimo la comunicación. De aquí partió el primer proyecto de un club español que desafiaba a Copa América con Pedro Campos a la cabeza y un gran comunicador como fue Manuel Pedro Seoane. Después de la mano de Carlos Moreno que fue continuador, como gerente, de la labor de Seoane, también Débora Arias o Santiago Pérez de Mendiguren. Todos ellos han tenido una especial sensibilidad hacia el mundo de la comunicación. Eso hace que uno se encontrara como en casa… Gracias al marinero Miguel Cedeira y el barco del MRCY ‘Machete’, me fui amarinando, como digo yo, haciéndome a la mar. También gracias a la labor encomiable de Fernando Giraldo, director técnico del Real Club Náutico de Vigo, hicieron que me apasionara la mar. Para mi este club es muy especial. Hoy en día soy el jefe de Prensa de regatas del MRCY. Es como un sueño. Cuando yo llegué aquí recuerdo que la entonces gerente, Débora Arias, decía: -Oye, nunca se sabe. Igual acabas dando una vuelta al mundo. Y, diez años después, tengo que decir que ya he trabajado dos veces para la Volvo Ocean Race y, además, en Inglaterra. Esto es un sueño cumplido y por eso para mí MRCY es el club de los sueños”.
El mar hizo al periodista o viceversa… Caballero saca de dudas: “Yo siempre llevé dentro de mi el periodismo. Es una carrera vocacional para la que necesitas una formación mínima para poder desarrollarla. No como en otras profesiones que se necesita una formación específica sin la es imposible trabajar. En este caso, es como la poesía. Tú no eres poeta sin la inspiración para escribir. El poder tener la capacidad de expresarte y aplicado a lo que te apasiona… en un medio natural en el que me desenvuelvo como es la mar. ¡Entonces, es una combinación perfecta!, que nace de una pasión por las dos cosas”.
Lo bueno y lo malo
En su vida profesional también hay anécdotas positivas y de carga sentimental. “He tenido la suerte de formar parte de uno de los mejores equipos de regatas del mundo como era el CXC Corporación CaixaGalicia. Sinceramente, he estado presente porque ellos me han subido cuando le entregaron el trofeo como subcampeones del Audi MedCup Circuit, uno de los circuitos más potentes del mundo con los mejores regatistas mundiales. Y el sueño cumplido fue en un transporte que hicimos con el barco, era TP-52, desde Valencia hasta Palma de Mallorca. Navegábamos 5 tripulantes haciendo el transporte del barco. Tres de mis compañeros dormían en los camarotes de abajo. En ese momento me tocaba a mi el turno de guardia con Roberto Bermúdez de Castro, ‘Chuny’, uno de los mejores patrones del mundo de vela oceánica. Yo llevaba la rueda del barco y Chuny hacia las labores de bañera, cambiando las velas cada vez que virábamos. Y amaneció entrando en Palma. ¡Eso fue extraordinario, después de toda una noche navegado!”.
En la vida profesional de Caballero no le han faltado tampoco los instantes más negros. “Hace unos años cubriendo una información, precisamente en una de las regatas del Príncipe de Asturias tuvimos el triste suceso del fallecimiento de un compañero, aquí, en las mismas instalaciones del MRCY. Era uno de los grandes productores de la TVG, tuvo un accidente y se murió en este club. Precisamente, en honor a él, el MRCY, ¡qué es tan grande en humanidad!, estableció el premio ‘Mariano Aguado’, que lleva su nombre y todos los años se entrega como premio de comunicación en el MRCY”.
Su trabajo profesional le ha llevado hasta desempeñar el papel de maestro de ceremonias para la Casa Real y para el Real Club Náutico de Sanxenxo en una visita del Rey de España.
Siguiendo con premios, el que recibe Juan Caballero Lago el próximo viernes, le sorprendió. Confiesa que lo primero que se le vino a la cabeza fue que … “se me nubló…” (se ríe). “Tuve que leer tres veces el correo electrónico porque no me lo creía”. “Vamos a ver…, yo he trabajado como jefe de prensa de la Real Federación Española de Vela, estuve medio año trabajando con ellos y conozco los entresijos y a sus directivos… Por eso, cuando me llegó un comunicado personal de Gerardo Pombo que es el presidente… pensé: ¡Anda me manda un correo Gerardo!, ¡A ver qué me va a decir! Creía que me diría algo así como: ¡Oye, mándame la foto aquella que me hiciste en el verano cuando la vuelta náutica a Galicia!, o algo similar. Cuando, de repente, al leer veo que me anuncia la concesión el premio me recorrió un escalofrío el cuerpo, no daba crédito… Yo realmente no esperaba… Bueno, yo nunca espero un premio. Y menos, éste, todavía… Fue una sensación bastante extraña… bueno, ahora, placentera”.
Premio a la labor de la vela en España
Su amor a la mar, su profesionalidad como comunicador es quizá la motivación de otorgar este premio que Juan Caballero lo extiende a la labor institucional de la vela en España. Y lo explica: “La náutica en general, como concepto, es un gran escaparate para promocionar terceros objetivos. Digamos que es el gran escaparate que utilizan grandes empresas para promocionar la imagen de su marca. Dicho todo esto, ¡Qué sería de nosotros, los periodistas y las agencias que trabajamos en este ámbito, si no existieran precisamente esas marcas corporativas que quieren estar presentes en este mundo, que es un mundo muy social! Gracias a ellos se pueden patrocinar grandes eventos. Yo he trabajado para los dos sectores. Para el empresarial que quieren que su imagen esté ahí incorporada y para la parte institucional como jefe de prensa de la Real Federación Española de Vela o la Federación Gallega de Vela. De una u otra forma aprendes a amar a la mar, porque te involucras en tu trabajo. Yo lo que quiero decir con todo esto es que yo debo mucho a las empresas y a los clubes náuticos que apuestan por promover el deporte de la vela y las instituciones que velan por ello. Para mí es lo más importante. Lo de los premios es una cuestión secundaria. Yo veo este galardón que me conceden como un intento de premiar la labor que la vela está haciendo en toda España”.
Su educador en el mar
El marinero del MRCY Miguel Cedeira es un testigo de excepción de la trayectoria náutica y de comunicación de Juan Caballero. Una persona que tiene mucho significado en el trabajo de este periodista. “Miguel Cedeira es antes que nada un amigo”, exclama Juan, mientras se ríe. “Y después fue la persona que se encargó, muy pacientemente, como digo yo, de amarinarme. Gracias a su labor y a su pasión también por la mar nació una buena amistad y él consiguió que yo fuese poco a poco aclimatándome a la dureza de la mar. La mar, cuando la contemplamos, serena es muy bonita, pero, en ocasiones, es muy dura. Y sobre todo esta mar atlántica en Galicia. Miguel fue quien, poco a poco, cuando veía que yo me iba a marear o a encontrar mal me traía para tierra… y al siguiente fin de semana, volvíamos a salir… Y así hasta que cada vez iba aguantando más…”, relata.
Y Cedeira está orgulloso de Monte Real Club de Yates, MRCY. Lleva 20 años trabajando en el club y resalta “lo bien que se trabaja. Antes estuve embarcado, que se gana mucho dinero, pero esto es totalmente diferente. Estás en casa todos los días. Además, el club es nuestra segunda casa. La dirección trata a los trabajadores como si fuera también nuestro el club. Hay confianza, así se trabaja a gusto”.
Y sobre el MRCY explica: “Somos un club diferente a los demás. Cada barco que llega al pantalán es ayudado a atracar por nosotros, los marineros. Somos una familia. Hablamos con el patrón, subimos al barco, le ayudamos… estamos así como si el que llegara fuera familiar nuestro”. Además, estos marineros organizan junto con el comité correspondiente regatas. “Colocamos balizas, boyas… Patroneamos el barco de prensa…”.
Miguel Cedeira aprecia a Juan Caballero. Le describe como “un gran profesional además de buena persona. Y eso que yo, las primeras veces que salimos al mar, me dije: ‘Este dura dos telediarios aquí’. Pero no, se enganchó y no hubo forma de echarlo fuera”. Sobre los méritos del premio que recibe Caballero, Miguel opina que “es merecido. Yo conozco a muchos periodistas, cámaras y… como a Juan no he conocido a otro… tiene empuje, lo vive… Conozco muy poca gente como él que le guste esto”.
Para quien no conozca el MRCY, Miguel Cedeira asegura que “si viene, repite seguro. Ellos mismos lo dicen. Conocemos gente que vino una vez de tránsito y que ahora lleva 15 o 20 años repitiendo. El que viene, repite siempre. Fijo, además”.
El viernes
Por la cabeza y el corazón de este gallego, en la entrega del premio el viernes pasarán muchos recuerdos. “En primer lugar tengo que recordar a mis hijos porque ellos son parte sacrificada, a veces, en todo proyecto. Aunque lo han llevado bastante bien. Son ya mayorcitos. Mi hija, Bea, ya lleva dos años trabajando conmigo en mi agencia de comunicación. También a mi actual pareja, Marian, porque es mi verdadera mecenas y sin ella hubiera sido imposible que hubiese desarrollado este trabajo. Y por supuesto a otra mucha gente que me han estado apoyando desde este club, el Monte Real, el Real Club Náutico de Vigo, CaixaGalicia, CXG en las figuras de Fernando Filgueiras, Lucía Aller, encargados de la imagen corporativa, o Luis Arrechea, uno de los responsables de CXG y del proyecto Náutico en el que estuvimos algo más de dos años”.
Este reconocimiento de ser el periodista deportivo del año, “en primer lugar me gustaría agradecérselo, no sólo a la Real Federación Española de Vela, sino también a la Federación Gallega de Vela de la que he sido jefe de prensa durante 6 años y con la que de alguna manera sigo vinculado”. Y añade: “Yo lo veo, no como un premio personal, sino un premio global. Es un premio conjunto a la labor de todos los clubes náuticos y de la Federación Gallega y Española que están haciendo esfuerzos titánicos para poder sacar adelante los proyectos en la época en la que estamos, época dura, de crisis económica. Entonces, para mí lo que va a suponer es afianzamiento de ese trabajo y seguir apoyándoles, como he estado haciéndolo hasta ahora. Con mi granito de arena que suma, que aporta a esa cadena social que somos todos”.
A raíz del premio, a Juan Caballero le gustaría transmitir… “Todos los periodistas que trabajamos en el ámbito de la comunicación a través de una agencia, después de desarrollar nuestro trabajo nos convertimos teleoperadores. Entonces, tenemos que vender nuestra noticia. Y cada día le damos la lata a nuestros compañeros de profesión de la prensa, radio, televisión, Internet… Diciéndoles: ‘-Oye, acabo de enviarte una noticia, unas fotos…’ Para mi el mejor premio que me han podido dar mis compañeros ha sido la felicitación personal por recibirlo. Y ahora puedo decir: ‘bueno, que os de la lata sirve para algo, ¿no?’ Ese es el mejor mensaje. En definitiva es un premio al esfuerzo colectivo”.