"Comparezco tras el fallecimiento de Don Manuel Fraga Iribarne.
Quisiera comunicarles, en primer lugar, que el Consello de la Xunta, que acabamos de celebrar, adoptó el acuerdo de decretar tres días de luto oficial en toda Galicia.
Quisiera, en primer lugar, expresar mi más sentido pésame a la familia del presidente Manuel Fraga. Transmitirle mi afecto, en la representación que tengo el honor de ostentar -como Presidente de la Xunta de Galicia- y en mi nombre propio -como gallego, como español y como demócrata-.
Porque, como sucede con las personalidades trascendentales, cada cual recordará a don Manuel a su manera, pero estoy convencido de que todos coincidimos en que hoy despedimos a un español, a un gallego, y a un servidor público inolvidable e inigualable.
Pueden imaginarse que es enorme la tristeza que siento en un día como hoy, pero el esfuerzo y el compromiso a lo largo de toda su vida y el legado de don Manuel Fraga para la Galicia y la España de hoy y de mañana hacen que el pesar que expreso venga acompañado también de un enorme orgullo y de un enorme agradecimiento como español, como gallego y como político.
Orgullo y agradecimiento como español. Porque don Manuel figurará para siempre como actor fundamental de la Transición, y como parte de la generación que apostó por una España abierta y por una España plural.
Figurará para siempre como un hombre de Estado, porque ayudó a construirlo como coautor de la mejor obra colectiva de la España del siglo XX y del siglo XXI que es la Constitución Española de 1978.
Pero también porque colaboró en su consolidación fundando uno de los partidos clave en la historia democrática de España, como es el Partido Popular, que hoy reúne las esperanzas de futuro de millones de españoles.
Él, junto con los hombres y mujeres de su generación política, fue y será siempre un referente para los hombres y mujeres de la generación política de hoy.
En un momento como el que vivimos casi tan difícil como aquel, ese sentido de Estado y esa capacidad de conciliación es un ejemplo que debemos seguir.
Orgullo y agradecimiento como gallego. Porque don Manuel Fraga ha sido partícipe principal de otra gran obra colectiva, que es la modernización de Galicia, durante sus años como Presidente de la Xunta, entre 1989 y 2005.
Nuestra Galicia no se puede entender sin Fraga. No sólo porque él es el padre político de la Galicia moderna y de la Galicia del bienestar. Más allá de los logros que cambiaron nuestra tierra a lo largo de los 16 años que él la gobernó, don Manuel Fraga nos legó algo mucho más importante: que Galicia creyera en sí misma.
Él fue artífice de un cambio económico y social sin precedentes en nuestra tierra, pero también de un cambio de mentalidad: lo que convirtió a este pueblo que parecía dominado por la Negra Sombra en una sociedad que mira hacia adelante en permanente avance.
Y siento también orgullo y agradecimiento como político. Porque su vida y su obra nos señala un camino plenamente vigente en estos momentos tan convulsos.
Don Manuel supo llegar, supo estar y supo marcharse.
Llegó a todas sus responsabilidades con un entusiasmo envidiable.
Estuvo con un ideario que siempre buscó la unidad y que nunca fomentó la división.
Y marchó con la dignidad que da saber que todo lo que deja queda mejor que cuando lo encontró.
Pueden imaginarse que el fallecimiento del Presidente Fraga es una de las peores valoraciones que me toca y que me tocará hacer.
Tuve la oportunidad de sucederlo en la Xunta y en el Partido Popular de Galicia.
Puedo asegurarles que para mí es un honor, pero también una gran responsabilidad. Es ciertamente difícil estar a la altura de alguien que defendió un país y un partido de forma sacrificada, esforzada y, la gran mayoría de las veces, de forma acertada.
Deseo que su recuerdo nos guíe para poder conseguir, por lo menos, la mitad de los logros que él le dio a esta tierra, a Galicia.
"Todo se va, todo cae, todo termina", dijo el Presidente Fraga cuando me entregó el testigo en el 2006.
Yo quisiera añadir que “todo permanece”.
Está en la convivencia democrática que hoy compartimos;
Está en la Galicia que recuperó décadas, ayuntamiento a ayuntamiento, parroquia la parroquia, ciudadano a ciudadano, con él como Presidente;
Está en sus compañeros de partido, que hoy tenemos la responsabilidad de gobernar en Galicia y en España; y que queremos hacerlo con el mismo sacrificio, con la misma determinación y con el mismo entusiasmo que él practicó.
Está en el sentimiento de miles de gallegas y de miles de gallegos de varias generaciones.
Está y permanecerá.
El sentido que guió día a día la vida de don Manuel Fraga fue el compromiso con su país y su vida ha tenido todo el sentido: Galicia y España.
Descanse en paz, Presidente Fraga".