La normativa escocesa, que todavía no ha sido ratificada por el parlamento, prevé establecer un precio mínimo de 0.45 libras (0,54 euros) sobre cada unidad de alcohol puro (10 mililitros) que contengan las bebidas. El presidente del Gobierno británico, David Cameron, ha pedido la elaboración de un plan de adaptación para Inglaterra de la nueva legislación escocesa sobre precios mínimos a la venta de bebidas alcohólicas.
En respuesta a la información aparecida en el diario The Telegraph sobre las intenciones de Cameron, el Gobierno dijo que no hay ninguna decisión tomada sobre la conveniencia de aplicar este tipo de normas al caso de Inglaterra.
Escocia se ha comprometido a tramitar una nueva legislación sobre los precios mínimos de venta al público de bebidas alcohólicas. La iniciativa pretende hacer frente a los problemas sociales y de salud causados, según los promotores de la ley, por los bajos precios del alcohol, que promueve su consumo excesivo. Según estima la BBC las consecuencias de esta medida sería un incremento en el precio que afectaría sobre todo a las bebidas de alta graduación, el precio de una botella de vino aumentaría, por su parte, en 0.45 libras.
La industria se ha opuesto a la implantación de estas medidas y considera que la regulación será ineficaz. Así, tratará de impedir su entrada en vigor por la vía judicial a través de la Asociación de Whisky Escocés, organización que representa al sector. La gran baza a favor de los productores es que pueda existir una contradicción entre las normas propuestas, todavía por concretar, y la legislación europea.
Reino Unido es el principal destino de los vinos españoles de calidad en términos de valor. Con datos del OeMv, entre enero y agosto de 2011 las exportaciones de vino español con DOP hacia este país alcanzaron los 117 millones de euros, 208 millones incluyendo todos los tipos de vino. Esta cifra supuso un considerable incremento del 20,8% con respecto al mismo periodo del año anterior.