Las exportaciones españolas de este producto a los países emergentes se han multiplicado considerablemente durante los últimos años. Así lo demuestran los resultados obtenidos en 2010 en países como Rusia, donde las exportaciones de Brandy procedente del Marco de Jerez cuadriplicaron su volumen, o Filipinas, un país en el que el brandy se encuentra en la primera posción entre las bebidas espirituosas consumidas.
La exportación ha sido una de las salidas obligadas de las bodegas elaboradoras de brandy ante el descenso progresivo del consumo en el mercado nacional. Al descenso del consumo de brandy en el canal HORECA, que ha afectado a todas las bebidas alcohólicas, se ha unido el desinterés del público joven en esta bebida, por lo que los resultados en el mercado nacional se han contraído en los últimos años.
Con datos del año 2010 las bodegas elaboradoras de Brandy de Jerez exportaron más del 40% de su producción a más de 70 países de los cinco continentes. Mientras que los países del primer mundo han mostrado una demanda con muy pocos cambios, la evolución en los países emergentes es muy positiva. En el caso de Filipinas este país importó ocho millones de botellas de Brandy de Jerez, Rusia, 150.000 y las bodegas están empezando a apostar por el mercado Chino.
La posición del Brandy de Jerez en Filipinas destaca a pesar de que en este país los impuestos especiales aplicados a esta bebida multiplican por cuarenta el precio de la botella. Según el Consejo Regulador sin embargo, las perspectivas son halagüeñas ya que la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha designado a un panel para que estudie el caso y este país reduzca sus aranceles, lo que fortalecería significativamente la posición del Brandy de Jerez en el país asiático.