Un estudio señala como principales líneas de acción el incremento en el uso del e-commerce y de las redes sociales, la introducción de nuevos establecimientos o nuevos conceptos de tiendas, el uso de marcas privadas o colecciones exclusivas y la penetración en los mercados internacionales. Una publicación de la firma PricewaterhouseCoopers (PwC) muestra cuáles son los planes de los directivos de diversas compañías de la industria de la moda en Estados Unidos para seguir creciendo.
La mayoría de encuestados coincide en apuntar a la página web de la propia compañía y las redes sociales como las "plataformas con mayor potencial para hacer llegar sus productos a sus clientes". De hecho, en la carrera por diferenciarse dentro de un mercado saturado por la cantidad de competidores, muchas marcas han optado por asociar su imagen a la de celebridades que gocen de gran impacto en las principales redes sociales: Facebook y Twitter.
De acuerdo con la encuesta, el comportamiento de los mercados financieros ha sido valorado como un hecho con un impacto moderado en el negocio por un 47% de la muestra. No así la actual situación del Gobierno estadounidense, su deuda y la deuda europea, cuyos efectos se califican de “leves” en el desarrollo de la industria.