Paulo Portas, ministro portugués de Asuntos Exteriores, se reunió en Argel con el presidente Abdelaziz Bouteflika y su homólogo Mourad Medelci, para tratar, entre otros temas, asuntos diplomáticos como la situación en Siria y Libia, el pasado martes 18 de octubre.
Sin embargo, estas cuestiones no constituían el eje central de la visita. El ministro luso visitó Argel para hablar, fundamentalmente, de economía. Y es que, como otros países europeos, Portugal se está enfrentando a una durísima crisis económica, que lejos de resolverse en los próximos meses parece que va, incluso, podría agravarse, según previsiones de numerosos economistas.
Para tratar de hacer frente a esta situación, el país europeo debe privatizar parte de sus activos. En el marco de esta visita, el ministro Portas ha presentado un plan de privatizaciones a través del cual pretende mostrar a Argelia las oportunidades existentes en el mercado luso, especialmente en sectores muy rentables como la producción y distribución de electricidad.
En Portugal opera una alianza entre Sonatrach y Energía de Portugal (EDP), a través de la cual en el año 2009 la firma argelina obtuvo la licencia para vender la electricidad directamente al consumidor luso. En la actualidad, Argelia abastece un 85% las necesidades de gas natural existentes en Portugal.
Como resultado de esta reunión, argelinos y portugueses han decidido poner en marcha un grupo de trabajo presidido por el ministro de Industria, Mohamed Benmeradi, a la espera de que el Gobierno luso designe un responsable para copresidirlo. Este grupo de trabajo determinará y analizará las oportunidades de inversión que Portugal puede ofrecer al país magrebí.
La entrada de Argelia en EDP puede tener importantes repercusiones en el mercado eléctrico español, ya que distintas empresas españolas forman parte del Grupo EDP, como Hidroeléctrica del Cantábrico (HC) o Elerebro.