El dominio del Supermercados Froiz en el XXXVIII Gran Premio Ciclista Cidade de Vigo lo certificó con su victoria Ángel Vallejo, que tuvo a sus compañeros de equipo Moisés Dueñas y José Antonio De Segovia, como testigos directos. Los tres coparon el podio al conseguir consolidar una fuga que se formó hacia el ecuador de la carrera.
El equipo pontevedrés trató de romper desde el primer momento una carrera que tenía difícil ganara al sprint, con ataques continuos e intentos de fuga en los que siempre se encontraban con ventaja. Esta se hizo más patente cuando sobre la sexta vuelta, de las 12 que había que dar a un circuito de nueve kilómetros, se formó en cabeza de carrera un cuarteto compuesto por los tres ciclistas del conjunto de Poio y el madrileño del C. C. Orensano-Ciclos Moure Rubén Sánchez.
Un cuarteto de mucho fuste –los tres corredores de la formación de Evaristo Portela ya han pasado por el campo profesional-, que acabó haciendo inútiles todos los intentos de neutralización organizados desde el gran grupo, con la selección de Argentina y el equipo Ciudad de Oviedo, como principales artífices de un intento de caza finalmente fallido. Las nuevas generaciones de corredores que se dieron cita en la carrera, en esta ocasión no lograban oponer resistencia al poderoso y experimentado bloque del Supermercados Froiz.
La situación aún se le pondría mejor a este equipo, que vio como sus tres corredores se quedaban solos en cabeza de carrera cuando se estaba a punto de cubrir la penúltima vuelta al circuito, porque Rubén Sánchez sufría una caída y acabó siendo alcanzado por el pelotón. Incluso Carlos Bruquetas le daría la cuarta posición, al anticiparse unos metros en el sprint del pelotón.
La carrera se desarrolló sin incidencias, sobre un circuito muy seguro, que discurría prácticamente todo él sobre la VG-20, aunque le faltó colorido, al no haber contado la organización con los permisos pertinentes para ubicar la meta en plena calle Teixugueiras (Polígono de Navia), como había sucedido en las dos últimas ediciones, sino en una adyacente, despoblada y que dejaba al público expuesto a todos los rigores del sol y las altas temperaturas toda la mañana.
La entrega de trofeos estuvo presidida por la teniente de alcalde del Concello de Vigo, Carmela Silva, y por el concejal de deportes, Manel Fernández.