Un total de 800 gallegos y gallegas podrán acreditar este año su experiencia profesional en el ámbito de atención sociosanitaria, una iniciativa de la consellería de Trabajo y Bienestar que para finales de año se prevé ampliar tanto en número de plazas como a otros sectores como son el de las rederas y el de los pizarreros.
Se trata de reconocer oficialmente los aprendizajes no formales, esto es, lo que las personas aprendieron a través de diferentes vías, no sólo a través de la formación ‘no formal’, sino también, y de forma especial, lo que los trabajadores y trabajadoras aprendieron mediante su experiencia laboral.
Las acreditaciones tienen carácter estatal y efectos profesionales y académicos, es decir, convalidacións en los módulos de la FP inicial que oferta la Consellería de Educación o de la formación para el empleo que oferta el departamento de Trabajo y Bienestar.
En Galicia, uno de los colectivos prioritarios en acreditar sus competencias es el sociosanitario en personas mayores o dependientes como consecuencia de la entrada en vigor de la Ley de Dependencia en el año 2006, ya que esta normativa establece que entre 2012 y 2015 todas las personas que trabajen como personal auxiliar, a domicilio o en residencias e instituciones sociales deben poseer una determinada formación o una acreditación oficial de su competencia profesional. En concreto, el colectivo de estas personas trabajadoras en Galicia está formado por alrededor de 11.000 personas.
Así, la consellería de Trabajo y Bienestar tuvo en cuenta esta necesidad y ya lleva acreditas en este ámbito más de 3.800 personas, bien porque realizaron cursos de formación para el empleo del propio departamento autonómico o bien porque desarrollaron las pruebas de certificados de profesionalidad.
Para continuar con este proceso de acreditación, el departamento autonómico llevó a cabo este año una primera convocatoria del proceso de reconocimiento de competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral en la que se inscribieron un total de 5.900 personas. Se ofertaron 800 plazas, en concreto, 500 para atención en el domicilio y 300 para atención en instituciones sociosanitarias.
En la actualidad, se están baremando las 5.900 solicitudes presentadas, asignando una puntuación establecida en función de los años de experiencia y horas de formación no formal. Este mismo mes se publicó en la página web de la Consellería de Trabajo y Bienestar las listas definitivas de admitidos y excluidos para iniciar el proceso de reconocimiento de su experiencia.
El proceso se realiza en tres fases. En la primera, de asesoramiento, se ayuda a cada persona a justificar o documentar su competencia mediante la elaboración de un dossier completo de competencias profesionales.
En la segunda fase, la de evaluación, una comisión elabora a partir del dossier un plan individualizado para cada candidato con el objetivo de que pueda demostrar el desempeño profesional a través de distintos métodos y actividades de evaluación, que serán eminentemente prácticos, primando las simulaciones de situaciones reales de trabajo y entrevistas profesionales.
Por último, las personas que superen la fase de evaluación podrán, entonces, acreditar su competencia profesional.
Dada la demanda, la Xunta está trabajando en una segunda convocatoria que saldrá a finales de 2011, en la que se prevé ampliar las plazas y los sectores u ocupaciones.
Para llevar a cabo este proyecto, la consellería de Trabajo y Bienestar cuenta con la gestión del Instituto Gallego de las Calificaciones y con 70 profesionales expertos que tras realizar los correspondientes cursos organizados por esta Consellería, están ya habilitados a nivel autonómico y estatal como asesores y evaluadores. Este mes, además, se prevé convocar un nuevo curso para habilitar a más asesores y evaluadores.