Los participantes en el segundo turno de los 'Campamentos de Verano 2011' de la Xunta de Galicia procedentes de la diáspora aterrizaron en el aeropuerto compostelano de Lavacolla. En este turno, correspondena la segunda quincena de julio, participan 224 jóvenes.
Los 93 más madrugadores (con origen en Argentina, Uruguay y Chile) lo hacían a la una del mediodía. De los restantes, 61 (procedentes de Venezuela, Brasil y Perú)llegaban a las cinco de la tarde. Otros 66 residentes en la Argentina, y 2 cubanos, tocaban suelo compostelano a las ocho menos veinte de la tarde. Y finalmente, 1 procedente de Francia lo hacía a las cuatro y promedio, y lo otro desde Barcelona a las tres menos veinte.
Estas 224 plazas, a las restantes hasta un número superior a las 300 en este verano, corresponden a las reservadas a hijos y netos de emigrantes gallegos en el exterior en los Campamentos de Verano. La secretaría xeral se encarga de la convocatoria, selección de beneficiarios y financiación del viaje, así como de los traslados de regreso del albergue hasta el aeropuerto para los destinatarios del programa. Con Emigración colabora la dirección xeral de Juventud de la Consellería de Trabajo y Bienestar Social, que se hace cargo de la programación de las actividades, traslado del aeropuerto al albergue, y del alojamiento y mantenimiento.
Se trata de un número de plazas reservado al colectivo de la diáspora, con el objetivo de suministrar los enlaces que relacionan a estos chicas y chicos con la tierra de sus familiares y que, en muchas ocasiones, sienten cómo propia por encima de los países donde hayan nacido. La iniciativa, para muchos de ellos y de ellas, supone la primera posibilidad de conocer físicamente la tierra de sus ancestros, y las generaciones de su familia que quedaron en la Galicia territorial.
Enriquecimiento mutuo
Según atesora la experiencia, en estos Campamentos de Verano, los hijos y netos en la diáspora comparten con los otros jóvenes gallegos unos días de experiencias e intercambio que suponen un importante enriquecimiento mutuo, especialmente en el caso de los residentes habituales en países de América Latina, que son el 99 por ciento de los beneficiarios.
Los jóvens tienen entre 14 y 20 años, y estarán un total de 12 días en varias instalaciones dependientes de la Xunta. Después de su estadía en estas instituciones, y siempre que sus familiares se hagan cargo de ellos, pueden quedar aún en Galicia por período máximo de 30 días.