Empezó desde muy joven –“jovencísimo”, enfatiza- en el sector del granito, a través de un vecino que le facilitó el contacto con una empresa. “El granito me fascinó, cuando lo vi”. Se enteró que pedían una persona para la empresa y se presentó. Surgió entonces una “oportunidad de trabajar en la fábrica y poder estudiar” que le dio Antonio Ramilo Fernández-Areal. En aquel momento tenía jornada intensiva y por la tarde –durante tres años- iba a estudiar, en el nocturno para sacar ingeniería técnica industrial. “Fue mi oportunidad para desarrollarme en el mundo del granito, al que quiero y amo profundamente, y con el que estoy muy identificado”. “El cariño fue a más” por el sector y describe así la química con la profesión, “fue engranar, engranar…”, en el sentido de encajar los dientes de una rueda, como si de la maquinaria de la fábrica se tratase. Y sintetiza así su estancia en esa empresa: “Fue una escuela, una familia y parte de mi vida en un hogar”. Aún más “el cariño, la sensación que me produce el granito se lo debo a él y a toda la gente que trabajaba en Ramilo”.
Allí estableció el sistema de producción o sistema de cambio productivo que se estaba instalando, mediante el cual se asignaba el trabajo a cada operario bien un número de piezas, bien unas horas o por metros cuadrados la producción. Para convencer a los viejos canteros de la empresa que las normas de producción que se marcaban en horas o en metros eran viables “a veces, había que demostrarlo. Si lo hago yo, tú… Y era la única manera de convencerlos y que te respetasen, cuando se trataba de un proceso largo de piezas o de obra”, recuerda. Por eso en sus manos perduran las señales de aquella etapa en la que hubo de hacer de todo un poco “de escultor, de cantero… en las horas libres … y era también un afán por querer conocer a fondo este sector”.
Tras los sólidos fundamentos de la profesión que puso en aquella etapa, confiesa que ahora, “esto te llena totalmente”. La visión de este material ya es más universal. Como material arquitectónico, como material estético o de decoración, como de rehabilitación… Es decir, “lo vives de manera distinta”. Y, como confidencia, reconoce que “cuando voy a una obra, me tienen que quitar de allí muchas veces. Lo mismo que en otras ocasiones que me quedo en la oficina de la empresa, la señora de la limpieza me dice que es mejor que me vaya… Y es que me quedo viendo los granitos e intentando saber como identifica el jefe de producción algo que yo he pasado por alto”.
El que así habla es Gumersindo Alonso Gestoso (Vigo, 1959). Este vigués de San Pelayo de Navia, casado y con dos hijos a los que le inculca “espíritu de sacrificio y optimismo para estar en este mundo en el que estamos hoy en día”. Del difunto de su padre recuerda aquello de “trabaja y hazlo bien. Si estás a gusto, sigue. Si no sal por la puerta más grande”. Sobre su madre dice que es “muy persistente”. La define como “república independiente” con un afán grande de “valerse por sí misma. No quiere depender de nadie con sus 82 años”.
El director gerente de Granisa invita al Grupo ES. a visitar sus instalaciones. La moderna maquinaria sorprende por su eficacia y su almacén por las variedades de piedra que acumula. En el recorrido el director gerente siempre califica de grata o menos grata a las distintas estancias de la fábrica, según su función y maquinaria. Son punto y aparte las obras de la fachada principal, que alojara la zona representativa de Granisa que ya se adivinan de impresión. Tres plantas que permitirán trabajar con una comodidad absoluta y exhibir lo mejor de esta compañía. Desde el exterior, con la fachada ya se percibe lo que será en un futuro muy próximo estos 33 mil metros cuadrados en A Granxa.
Como amante del sector del granito y de su desarrollo, a Gumersindo Alonso le gustaría que “este granito tan preciado que tenemos en esta zona de Galicia (el de O Porriño) cada vez tuviese un valor más importante en el mundo”.
El director de Granisa –Granitos de Atios SA- admite que el mundo del granito parece que no coge a uno “pero el granito de alguna manera engancha. Sobre todo cuando uno tiene la oportunidad de conocer todos los países del mundo donde se extrae o se desarrolla granito”. Aún con tanto viaje Alonso Gestoso no ha perdido la curiosidad por conocer este material en otros países. Sigue emocionándole buscar canteras por todo el mundo y descubrir nuevas variedades de granitos. “Se podría pensar que uno está saturado de ver canteras, pero a mi sigue sorprendiéndome verlas, el descubrir nuevos yacimientos. El gusanillo sigue vivo”, afirma transmitiendo entusiasmo.
Granito diferente
Su interés aumenta por ver con qué le sorprende la Naturaleza, con un color o una formación... Y resume su ‘deformación’ profesional: “Todos los días estás pensando cómo conseguir un granito diferente”. Describe como un “cúmulo de sensaciones” las que aporta esta piedra ornamental.
El director gerente de Granisa ha hecho muchas ferias profesionales. “Evidentemente vamos con mucha ilusión” a estos encuentros profesionales. Las que le ha marcado son aquellas en las que presentó por primera vez un material nuevo totalmente en el mercado. Es el caso de un granito marrón labrador o marrón cohiba que Granisa presentó en Nueva Orleáns, EEUU, en la feria Coverings. “Esta feria ha marcado a Granisa en muchos aspectos, cara al marketing y a cómo se presenta un producto para causar sensación”.
Gumersindo Alonso parte a EEUU hoy para hacer una feria. “La mentalidad al salir es siempre de ilusión. Pensamos cómo vamos a enfocarla, con quién vamos a contactar… Y a la vuelta pensamos que traemos algo positivo. Si hemos decidido asistir es porque pensamos en positivo. Si lo viésemos en negativo, no iríamos a ninguna. Tenemos que estar presentes no solo por lo que podamos captar sino por dar imagen de cara a nuestros clientes en esa zona de EEUU. Los profesionales del sector van a estar y tenemos que acompañarles… De las conversaciones se saca lo positivo. Ellos van a decirte cómo esta la situación, que tendencia hay, cuál es la moda, que es lo que les gustaría… Esto es necesario hacerlo y es un escaparate único de cuatro días con tus clientes y los que puedas hacer en ese punto de encuentro. Vamos con ánimo y estoy seguro de que volveremos también contentos”.
Ante un cliente o ante un pre scri ptor, Alonso cree que la mejor tarjeta de visita de un granitero es una pieza de granito que sea diferente, innovadora, nueva, con un diseño… “Es siempre la tarjeta de visita que estamos buscando para llegar a cualquier sitio”.
“Aquí (en O Porriño) no podemos perder de vista que tenemos unos yacimientos que son impresionantes, con una calidad de piedra, con unas características técnicas inmejorables… Tenemos obras emblemáticas en todo el mundo. Hoy es muy difícil que en cualquier ciudad de cierta relevancia en el mundo no haya algún edificio hecho con piedra de O Porriño, en rosa porriño, en gris mondariz o en gris perla. Podemos hablar de Bruselas, de Dubai, de Tokio... En época de Ramilo y ahora seguimos haciendo obras en EEUU como New York City Hall en el centro del City Hall Park … ¡Esta es la referencia que no se puede perder!”.
Sobre los países emergentes en el negocio del granito, Alonso Gestoso explica que “están haciendo lo que nosotros hicimos hace 25 años. Ahora se habla de China, de India… Todos tienen derecho a emerger igual que lo hizo O Porriño. A nosotros nos diferencia que vamos unos años por delante de ellos, aunque no tenemos el mejor material. Ya me gustaría que en el coto de O Porriño tuviéramos las canteras de Brasil u otro tipo de yacimientos. Entonces seríamos felices con materiales de diseño, no materiales homogéneos. Creo que a todos los países hay que respetarlos. Tienen la producción bien encauzada, son serios… el mercado es libre. Yo creo que lo que nos queda con nuestro producto es protegerlo, defenderlo, darle más valor. Cualquiera de los países emergentes está buscando materia prima igual que hicimos nosotros hace diez años. Si hablamos de China, hablamos de un gran acaparador de materias primas ya sea granito o cualquier otra. Tienen obsesión por la materia prima”.
Granisa desde 1993 o 1994 tiene un referente: “Sólo se apostó por la calidad. Podrá ser más caro o menos caro un granito, pero se nos conoce por la calidad. El servicio es también muy importante de cara a nuestros clientes y la investigación. Somos quizá los que más apostamos por granitos nuevos. Cualquier granito que aflore en el mercado o aparezca en un nuevo yacimiento, nosotros somos los primeros en desplazarnos allí, probarlo y ver si interesa para nuestros clientes, dándoles una garantía de confianza. Y en esto siempre prima la calidad”.
El almacén de Granisa es gigantesco y en él se ordenan hasta 176 tipos diferentes de granitos. Además hay mármoles, pizarras y cuarcitas. “Evidentemente la referencia importante sigue siendo el granito”.
Alonso está muy orgulloso de la última obra realizada. “Acabamos de terminar el mes pasado, en la Ciudad de la Cultura, en Santiago de Compostela, la fachada del Museo con 83 metros de altura y del edificio de Servicios Centrales”. Concluye: “Podemos hacer de todo”. Para Gumersindo Alonso esta última obra es la más importante, por “la exigencia de calidad”, por su significado y lo que transmite de Granisa. Y deja caer con modestia: “Esto nos da un poco de prestigio” y añade que en el contexto europeo debe ser la obra más emblemática de esta época.
Proyectos
Entre sus proyectos acaricia la idea de un “Coto minero de Rosa Porriño”. Y a renglón seguido manifiesta algo que tiene desde hace tiempo en la cabeza: “Que estuviésemos todos los graniteros unidos para crear un ente donde pudiésemos participar en las obras más importantes por todo el mundo con la marca de O Porriño. Puede cada empresa hacer sus trabajos pero en todas la obras emblemáticas del mundo nos gustaría que estuviese puesto el rosa porriño, el gris mondariz o el gris perla en esa obra. Pero todos unidos. Si a mi me corresponde un 4%, yo contribuiría con el 4%. Así todas las obras representativas llevarían el material de esta zona”.
Reconoce Alonso que hoy en día “hay unión” en el sector. “Lo que divergen son las mentalidades. Tampoco ayudan las circunstancias. En esta época no puedes pedir que la gente se entregue en cuerpo y alma a esta unión. Lo que sí es cierto es que si hubiese un poquito más de cohesión en épocas pasadas, cuando todo estaba mejor, hoy estaríamos en mejores condiciones. Sería mejor para el sector, si ese engranaje estuviese mejor montado”, explica otra vez con el símil de la maquinaria de fábrica. “Seríamos más eficaces a la hora de comercializar, innovar, hacer marketing, presencia, negociar con pre scri ptores… ¡Muchas cosas!”. No deja de destacar que se ha organizado un cluster del granito “cosa que hace cinco años era impensable”.
Por eso le gustaría que le recordasen como una persona que contribuyó a que el sector del granito “estuviese lo más unido posible; que a la hora de pensar todo el sector fuese coherente con lo que han hecho los pioneros y luego lo que hemos ido aportando otros hasta hacer un sector fuerte… Hoy en día representamos casi el 85% de la producción de granito de España. ¡Esto no lo podemos perder! No pretendo tampoco que seamos el cien por cien. Pero el día de mañana que nos recuerden por haber hecho una cosa bien desde O Porriño, bien pensada y muy unidos todos”.
En todas sus responsabilidades, Gumersindo Alonso Gestoso señala que el hilo conductor es “la honradez” con la que desarrolla sus responsabilidades. “Yo todo lo que he hecho ha sido de forma altruista. Siempre pensando en los demás. En el desarrollo del sector del granito, de esta comarca, de este municipio… de este polígono industrial (A Granxa). Todos los puestos han sido importantes y he tratado de desarrollar mi actividad lo mejor posible. Siempre uniendo y tratando de hacer un esfuerzo común para todos. Director gerente, socio de Granisa es la parte más importante de mi vida, evidentemente. Haber sido presidente de los graniteros gallegos durante 6 años, cuando había sido elegido para un año, también fue importante porque contribuí a hacer un Centro Tecnológico y de aquí se partió para crear el Cluster del Granito. He tenido también predecesores muy buenos que han dejado un camino hecho. Y ser presidente de la Cámara de Comercio de Tui es un orgullo. Evidentemente 5.285 empresas o empresarios que tiene el Baixo Miño y que yo sea uno de los primeros presidentes que no es de Tui… que no está relacionado con el Baixo Miño… Soy de Vigo… y que sea presidente de la Cámara de Tui no deja de ser un orgullo, una satisfacción… Alguien ha pensado que yo podía ser la persona idónea … y aquí estoy para trabajar y hacer una labor importante cara a lo que es la parte empresarial del Baixo Miño y pelearé por ello. Es lo que tengo que hacer y todos los días estoy tratando de llevarlo a cabo. Me gustaría que fuera en otras circunstancias, en otros momentos que no estuviésemos todos tan apretados financieramente y con la crisis de la que tanto se habla y que estuviesen todos en un mejor momento. Cuando vas a los polígonos o a la Cámara y ves que llegan jóvenes emprendedores y, a la vez, otra gente en una situación muy desesperada, te produce cierta tristeza de no poder ayudarles más”.
Empresarios
Por eso a los empresarios que pasan un momento difícil, Gumersindo Alonso le diría que “estamos obligados todos a no rendirnos, tenemos que pelear. Si echamos la mirada atrás, vemos que nuestra gente ha tenido que emigrar y buscar su sustento en otros lugares. Aquí ya que lo hemos logrado y tenido unas épocas en las que realmente se ha trabajado bien… Me aparto del boom inmobiliario, de la crisis financiera mundial, de todo eso... Va haber que pelearlo. También tendremos que exigirle muchas cosas a la Administración y sobre todo al pilar financiero que es el que nos falla. Si las cajas y los bancos no te dan… Yo no digo con la alegría de hace 3 años… Yo cuando hice mi casa pagaba el crédito al 19%. Evidentemente se pagaba y había trabajo, trabajo y más trabajo. Si no trabajabas allí, abrías la puerta y volvías a encontrar trabajo en otro sitio. Por tanto, diría que no se desesperen y que se lo tomen con una dosis de optimismo el aguantar y pelear. Esto es una lucha constante. Antes lo que se hacía en un día igual hoy lleva dos; antes lo que se hacía en un viaje de 100 kilómetros, hoy hay que hacer ida y vuelta, y vuelta al día siguiente… y serán cuatrocientos… Hay que pelear”.
Respecto a las entidades financieras, Alonso confiesa que “lo lleva muy mal. Cuando empecé aquí en el año 92, la situación no era muy agradable. Cuando fui a buscar al director financiero que contratamos en Granisa, solo le puse una condición, que no me dejase hablar nunca con un director de un banco. Y eso lo llevo a rajatabla. Todavía hoy creo que nunca he comido con uno de ellos. Hoy en día falla todo este sistema por parte de los bancos, por la parte fiscal o por la de créditos. Yo les recomendaría flexibilidad, creer en la gente y los proyectos que son viables. A veces no es cuestión personal de los empresarios que no podamos aguantar sino de las circunstancias que te obligan como si tus clientes van demorando los pagos... Si la entidad financiera no te ayuda en esa demora… ¡estás fastidiado!”.
“Creo que sobra la burocracia”, afirma el director gerente de Granisa sobre los organismos oficiales. “Hay que hacer las cosas mucho más simples y sencillas. La gente que tiene ganas de contribuir al sistema productivo y de crear cosas nuevas, pienso que habría que apoyarlos de otra manera. Sobre todo quitar burocracia. Me gustaría que apoyasen a los emprendedores mucho más. Y que aquellas empresas que tienen una larga trayectoria… Bueno, no me puedo quejar mucho… De hecho se están haciendo cosas a través de la Cámara de Comercio de Tui, de las consellerías de la Xunta y a nivel de gobierno Central ya es un poco más burocrático. Creo que hay muchas cosas que se podrían desarrollar evitando mucho papeleo”.
Gumersindo Alonso concluye la conversación declarando que va a seguir luchando “a tope” por este sector y por O Porriño.