El conselleiro de Cultura y Turismo, Roberto Varela, presentó esta mañana a reedición del disco Gran Cantata Jacobea, una composición que se estrenó y realizó en el año 1993 con motivo de la celebración del Año Santo. De esta grabación, recogida en un doble CD, se hizo en aquel momento una edición no comercial, por lo que la reedición presentada hoy será la primera que se ponga a la venta. El acto de presentación contó asemade con la presencia del ex consejero de Cultura e impulsor del proyecto, Víctor Manuel Vázquez Portomeñe, y el compositor de la Gran Cantata Jacobea, Rogelio Groba.
El conselleiro aseguró que esta obra ilustra "de manera intensa los valores jacobeos que más han perdurado a través de los siglos, la espiritualidad junto con el esfuerzo y las alegrías y dificultades de la experiencia que hacen que la mayoría de los peregrinos sean un poco mejores y más sabios después de recorrer este camino". La Gran Cantata Jacobea, que tiene una duración de 80 minutos, fue un encargo realizado en el año 1992 por el entonces conselleiro de Cultura, Víctor Manuel Vázquez Portomeñe, a Rogelio Groba con motivo de la celebración del Año Santo de 1993. La letra de esta composición fue encargada al escritor Alfredo Conde, que se inspiró para realizarla en el Códice Calixtino
En su intervención, el conselleiro de Cultura realizó un recorrido por la historia de esta obra "que posee como eje principal las peregrinaciones jacobeas". Según recordó el conselleiro Roberto Varela, la Gran Cantata Jacobea surge de una entrevista entre el compositor y María Luisa Mandriñán, ex alumna suya, en la que perfilaron las características generales de la obra. "El proyecto fue presentado al entonces conselleiro Vázquez Portomeñe que lo acogió con entusiasmo y lo convirtió en un encargo institucional", detalló Varela. Desde ese momento, Rogelio Groba y Alfredo Conde, músico y letrista, trabajaron en paralelo de manera que en diciembre del 92 el disco fue presentado a los medios de comunicación en el Pazo de Raxoi antes de su estreno absoluto el 24 de julio de 1993 en el Auditorio de Galicia.
En este sentido, el conselleiro de Cultura y Turismo exaltó la labor de Víctor Manuel Vázquez Portomeñe y reconoció su "importante papel en la génesis del Camino de Santiago tal y como lo conocemos hoy". "El Camino representa, además de sus valores espirituales, un estímulo importantísimo para la economía, el turismo y la cultura", apuntó.
Grabación en Londres
A cantata fue grabada en los estudios Abbey Road de Londres por la London Symphony Orchestra y el coro London Voices, con cinco solistas hispanos (María Orán, soprano; Mabel Perelstein, mezzo-soprano; Antonio Ordóñez, tenor; Alfonso Echeverría, bajo; y Jorge Chaminé, barítono). Actuó como director el propio compositor, Rogelio Groba. La composición fue estrenada el 24 de julio de 1993, en el Auditorio de Galicia de Santiago de Compostela. De la parte orquestal se encargó la Orquesta Sinfónica de Galicia bajo la batuta de Rogelio Groba; de la parte vocal el coro y solistas que habían participado en la grabación. El concierto se repitió al día siguiente en el Pazo de Congresos de A Coruña y esta actuación fue retransmitida por la Televisión de Galicia.
La composición de Rogelio Groba está estructurada en tres partes a través de 21 cantos. La primera parte se componen de seis cantos bajo el título Entrada y ámbito de la ciudad jacobea, mientras que el segundo apartado está formado por ocho cantos con el nombre De las voces que habitaron Compostela. Por último, la tercera parte, con siete cantos, titulara En la costa se recogen los caminos.
Tríptico
La primera parte es un convite al mundo entero a participar de un rito antiguo como el Camino de Santiago (Venid a Compostela), y a conocer la ciudad destino de los peregrinos, con una serie de imágenes líricas sobre a misma (La luz de Compostela, Las piedras de Compostela) y sobre la peregrinación en sí (El Cuerpo Santo, Las nueve puertas de la ciudad), reiterando continuamente el convite inicial. Remata con un cuanto (La Puerta Santa) en el que se describe el ritual que da comienzo la cada Año Jacobeo, con la apertura de la puerta de la Catedral.
La segunda parte ahonda en la mitología popular del Camino presentando a algunos de los personajes más destacables del mismo (Yo, Calixto, Yo, Diego de Xerusalém, Yo, Diego de Compostela), así como las dificultades encontradas por los peregrinos en sus viajes (Nosotros, todostres, sí sabremos) y la llegada del cuerpo del Apóstol (Desde lejos vino el Cuerpo Santo, Y rechazaron sus enemigos). Su llegada se transforma en un cuanto triunfal que se convierte por momentos en un estruendo festivo, para reiterar una vez más el convite a hacer el Camino desde cualquier lugar del mundo y visitar la ciudad de Compostela (Venid todas las gentes).
La tercera parte comienza con una enumeración de las distintas rutas jacobeas, incidiendo en que, al otro lado de las rutas tradicionales, son "tantos / como gentes / los recorren", y con una descripción del esfuerzo que supone la peregrinación (Todas las tierras, todas las gentes), y de la variedad de gentes que lo recorren. A partir de ahí entramos en la etapa final del Camino y en la propia Catedral para asistir a la Misa del Peregrino con su tradicional botafumeiro (Jubilar ascensión del humo), y participar de la renovación espiritual que significa el Camino. La cantata remata con un cuanto de corte festivo (Alegría final en Compostela), que es una apoteosis mitad contenta, mitad mística, después de conseguir la meta perseguida en Compostela.