En este paseo por las cuadras, se puede ver a la estrella de este año, la australiana Edwina Alexander y observar la especial sintonía con ‘Cevo Socrates’, el caballo que le ha llevado a esta amazona a ganar la prueba viguesa de la Copa del Mundo. Continuamente, durante la entrevista, se le acerca ‘Cevo Socrates’ y le acaricia él a ella y ella a él. La imagen de la amazona y el caballo está cargada de ternura.
A Edwina le gusta competir en Vigo por las facilidades que dan, lo bien y grande que está la pista de competición, al igual que la de calentamiento. Edwina lleva 30 años en la hípica y la considera “una pasión que da mucho trabajo”. Su familia no estuvo nunca relacionada con el mundo ecuestre, pero ella sintió la pasión por lo animales y, en especial, por el mundo de los caballos. “Esto merece la pena, aunque una y el caballo tengamos que entrenar para estar en forma”.
Como amazona cree que la conexión con el caballo es fundamental. “ ‘Cevo Socrates’ no nació para ser atleta, pero como tiene un buen corazón y yo estoy muy unida a él, esto es lo que le hace saltar tan bien. Es necesario trabajar todos los días y, si eres buena con el caballo, éste te va a corresponder. Y si te das al cien por cien, el caballo va hacer lo mismo por ti”, explica.
Edwina Alexander tiene dos caballos. ‘Cevo Socrates’ ha estado parado unos 8 meses pero ya había ganado premios con anterioridad. El otro es ‘Itot du Chateau’, su primer caballo, que no ha querido montarlo para esta ocasión.
Esta amazona australiana le diría a los jóvenes que se interesen por la hípica que “hay que perseguir los sueños y que la fuerza de voluntad y el trabajo es algo clave para el futuro, para conseguir lo que deseas”. Y añade: “tiene que ser algo natural. Si te gusta pero no lo quieres hacer todos los días, no va a salir. Tiene que ser natural y querer hacerlo todos los días. Es como para todo en esta vida… En el trabajo, en el deporte,… Si no te gusta, al final lo vas a dejar”.