“Un persona que de su afición ha conseguido hacer su trabajo. He conseguido vivir de lo que me gustaba, mi afición a la bici. He vivido muchos años … hasta que la edad te jubila”. Es Miguel Indurain Larraya (Villava, Navarra, 1964). Y añade el pentacampeón, por sus cinco Tours de Francia consecutivos: “El deporte son 10 años en tu vida y luego tienes que dejar paso a los jóvenes”. Está en Ponteareas para celebrar mañana unos actos invitado por el concello y por el club ciclista Ponteareas Expert-Aguas de Mondariz. Acaba de llegar y recibe en exclusiva al Grupo ES.
Ahora Indurain se define con respecto al ciclismo: “Ahora lo veo como aficionado, como un aficionado más al mundo de la bici”.
Le robaron una de sus primeras bicicletas “y muchas durante mis años de profesional y antes. Pero aquella, la primera me dio bastante fastidio y tuve que luchar por una nueva y, por lo que me gustaba, andar en bici”. Y con esa seguridad llegó a la cumbre deportiva.
Miguel Indurain ha conseguido todos los sueños que puede tener un ciclista. Ahora queda el poso que le dejó su carrera deportiva en su personalidad. “Al final, cada uno llega a dónde puede. Una cosa es lo que sueñas… con la mejor carrera del mundo… con el Tour, con los mundiales, con la vuelta a España… Luego, cuando llegas a la realidad, estás como profesional y vives de esto, ves que es muy difícil y que tienes que ir adaptándote a la situación. Yo creo que con vivir de lo que estás haciendo y disfrutar con lo que haces, al final ya estás contento”.
Respecto a sus condiciones físicas, reconoce “ahí yo no tengo ningún mérito. Naces con ello y no tienes nada más que hacer”, afirma con total convencimiento. “Para ser un buen deportista tienes que nacer con unas cualidades para ese deporte que quieres practicar y luego hay gente que ha nacido con otras cualidades, pero que ha tenido mala suerte o no ha sabio sacarle provecho o no ha podido. Yo tuve la suerte de nacer con buenas cualidades y después sacarles rendimiento”, explica.
Encontrase con el ciclismo
En sus planes no entraba el ciclismo en un principio. “Yo empecé haciendo atletismo. Era lo que me gustaba, en principio. Y no se me daba nada bien, por mi físico, por mi corpulencia…Después probé fútbol…, probé otros deportes… balonmano… Y, al final, encontré el ciclismo. Y ahí me defendía bien”. A los chicos que quieren comenzar o que están empezando, Miguel recomienda para la práctica del ciclismo: “Tener un buen físico, unas buenas cualidades… Sobre todo en el ciclismo, la recuperación. Recuperar de un día para otro. Especialmente si te quieres dedicar a las grandes vueltas. Y luego tener una mentalidad sufridora, porque, al final, el ciclismo es llegar, muchos días, al límite de tus posibilidades. Físicamente, hoy en día, todo el mundo está muy bien preparado, pero mentalmente… es lo que marca la diferencia. El afrontar los puertos, las situaciones complicadas…; afrontarlas unos mejor que otros…”.
La posición que ocupa en la actualidad el ciclismo para Indurain no es la mejor. “Actualmente está con mala imagen, no está bien valorado. Pero a la gente le gusta el deporte que hacemos… Si le damos buen espectáculo, la gente lo sigue… Le gusta el ambiente, le gusta ver paisajes… los que no pueden viajar, a través de la televisión, con el ciclismo ve ciudades, montes… Desde el helicóptero los planos de la cámara hacen que las cosas se vean estupendamente. Por medio del ciclismo, la gente viaja…”.
Para amar el ciclismo, Miguel Indurain les dice a los jóvenes que “tiene que gustarle el ciclismo, ese mundillo, en el primer contacto, cuando eres un chaval. Luego, te dedicas… y, si puedes vivir de lo que te gusta, es un placer. No hay mucha gente en el mundo que pueda trabajar en lo que le gusta. Uno estudia una cosa y luego trabaja en lo que puede o en lo que encuentra. Si te gusta la bici y puedes vivir de ello, realmente merece la pena. Luego, viajas, conoces mucha gente, muchos países… ¡Hoy en día el mundo del deporte te permite moverte mucho!”.
Tour de Francia
Sus cinco Tours de Francia consecutivos significaron “al principio un objetivo. Desde muy pequeño tienes es objetivo, lo ves por la Tele o lo escuchas en la radio, en la prensa … como la mejor carrera del mundo. Y, cuando empiezas en ciclismo, lo que quieres es intentar ganarlo. Cuando lo ganas es un placer. Estar allí, en París, ser el protagonista; llegar a París vestido de amarillo… ¡Es cumplir un sueño! Conforme van pasando los años, es un reto que tienes cada año. Lo que has conseguido ya pasa a la mochila de los recuerdos y se transforma en luchar todos los años por un objetivo…, y, si lo consigues, es que has hecho bien las cosas. Es un premio a todo el esfuerzo. Empiezas a entrenar en octubre hasta julio. Es un esfuerzo continuo para intentar ganar la mejor carrera”.
Indurain conoce bien Galicia. “Conozco Galicia, conozco a muchos gallegos. Todas las carreteras en las que hemos venido en la Vuelta a España. Mi primer maillot y único en la Vuelta a España fue aquí, en Galicia, en Ourense”.
“Galicia es un terreno duro y gente dura, gente sacrificada”, afirma al preguntarle que le sugiere nuestra Comunidad. Conoce a gente de su generación… “y son gente dura, trabajadora…”. Y luego el ciclismo ha sido un deporte muy seguido por la gente… en mi época, había mucha gente en la carretera y se seguía mucho el ciclismo. A los gallegos les gusta el ciclismo…”, añade.
Gallegos
A nivel personal identifica Galicia con su Navarra. “Mi comunidad es una zona verde, con bastante montaña. Nosotros no tenemos playa… aquí tenéis de sobra… Y, para andar en bici, tiene buenas carreteras…”.
En gastronomía el pentacampeón admite que “me gusta probar de todo… No soy mucho de mar… Soy de una zona de secano, pero me gusta probar de todo, comer algo de todo… Aquí se come bien”.
A sus tres hijos –dos chicos de 14 y 11 años y una niña de 9- “ya han hecho deporte, fútbol, Karate, tenis, golf… Han hecho un poco de todo. Han ido picando. El mayor está ahora con el kárate y con el ciclismo. El otro está haciendo atletismo. La otra gimnasia. En casa se vive el mundo del deporte y ellos siguen con él”.
Para explicar su ocupación, en la actualidad, Miguel Indurain afirma que “no tengo una profesión de ocho horas… He hecho algo de publicidad en alguna empresa de ropa deportiva, algo en energías renovables… ¡vamos haciendo un poco de todo!”.
No le gustan las conferencias, pero si tuviera que animar a un auditorio joven, Miguel “le explicaría un poco lo que he vivido yo”, dice. “El ciclismo me ha permitido salir de donde yo nací, ver mucho mundo, situaciones, conocer mucha gente en sus países. Sobre todo no quedarte en tu zona pensando que es la mejor… ¡Por el mundo hay mucha diversidad! ¡Merece la pena poder salir, poder disfrutar”.
París
Entre los recuerdos más sentimentalmente guardados, en la cabeza de Indurain está el primer Tour de Francia que ganó. “…llegar a París vestido de amarillo… entrar en los campos Elíseos… Fue cumplir un sueño. Fue un momento especial. Luego he vuelto a llegar a París, vestido de amarillo… Quizá he disfrutado más porque la primera vez… se pasa todo rápido, pero la primera vez que llegué a París fue un momento impresionante”.
Entre las enhorabuenas recibidas durante toda su carrera deportiva, Miguel explica que fueron “muchas y muy buenas”. Pero lo que recuerda con más cariño es que “la gente me sigue felicitando por los años que les he hecho disfrutar con el ciclismo. Les hice pasar unos buenos momentos y la gente todavía se acuerda. Y esto es muy bonito. Ver que has hecho feliz a mucha gente y disfrutar durante muchos años”.
Entre los premios, en 1992, recibió el Príncipe de Asturias. “Fue al principio de mi carrera. Había ganado dos Tours de Francia y no me lo esperaba. Fue una sorpresa. La verdad es que es un premio muy importante. …El Príncipe de Asturias es uno de los grandes premios que existen en España”, concluye.
En su casa de Pamplona, Miguel Indurain tiene una habitación donde están gran parte de sus trofeos. La sensación al pasar por allí es: “Cuando lo veo en general, tengo el recuerdo de mi carrera. Luego ves que cada premio tiene su historia, cada carrera que has ganado cada premio que te han dado, quien te lo ha entregado... Conforme los ves, vas recordando el momento…”.