El Consorcio de Santiago, con la colaboración financiera de la S.A. de Gestión del Xacobeo, construyó una réplica de la matraca de la Catedral de Santiago de Compostela y restaurará la original para su musealización. Para estos trabajos invirtió un total de 25.000 euros. La matraca se encontraba en la torre norte de la fachada del Obradoiro, que precisamente se conoce con el nombre de Torre de la Matraca, en contraposición de su gemela Torre de las Campanas. El viejo instrumento lleva más de 40 años en desuso y presenta un estado de conservación muy deficiente, por lo que se decidió desmontarla, llevarla la un taller para restaurarla y construir una réplica para colocar de nuevo en la torre. La vieja matraca, realizada en madera de castaño, está compuesta por cuatro cajas de resonancia rectangulares, colocadas en cruz. Cada una de las cajas presenta una lengüeta que, al rotar sobre un eje con forma de rueda mordisco, las golpea y hace sonar al unísono. Los brazos de la cruz miden algo más de dos metros y medio. El instrumento se completaba con un manubrio, hoy desaparecido, que permitía manipularla y hacerla sonar. Toda la matraca encaja en la cara interior de una de las paredes de la torre donde queda anclada en forma de 'cruz de San Andrés'.
La réplica, construida también en madera de castaño, respeta todas las características de la primitiva y fue realizada a partir de un proyecto elaborado por el equipo de la Oficina Técnica-Taller de Proyectos del Consorcio de Santiago. Esta réplica de la matraca sonará durante las funciones propias de Semana Santa, en concreto el Viernes Santo a las 12.00h y a las 18.00h y el Sábado Santo a las 12.00h, a las 18.00h y a las 22.00h.
Las matracas, actualmente muy en desuso en la liturgia, son instrumentos musicales de percusión que se hacían sonar en las celebraciones de Semana Santa como símbolo de duelo por la muerte de Cristo y que sustituyen el sonido de las campanas. La campana representa la voz de Cristo, por lo que la matraca se empleaba en su lugar en los días en el que Cristo permanecía muerto y por lo tanto se apagaba su voz.
Además de la construcción de la réplica, se procederá a la restauración de la antigua matraca, lo que permitirá su musealización en un espacio aún por concretar. Se trata, por lo tanto, no sólo de una restauración material, sino también de la recuperación de un documento histórico de la ciudad.
En paralelo, se publicaron unos folletos que explican el proceso de restauración, construcción de réplica y historia de la matraca de la Catedral, e informan de los horarios en los que la matraca emitirá su sonido.