El impacto que le supuso la experiencia de buscar piso compartido para vivir durante unos meses en Londres es la base de la muestra que el fotógrafo coruñés Amador Iravedra expone en la Delegación de la Xunta de Galicia en Madrid-Casa de Galicia hasta el próximo día 30, un retrato en 22 imágenes de 1 x 1,50m del que puede hacernos la soledad en la ciudad, del aislamiento del individuo. El título, "Broken chair. Domingo not seat", en pegatina de advertencia sobre lo plástico que envuelve un sillón es el primer señal del contenido. Su significado, "Cadera rumbo. No asiento" es para el autor "una composición gramatical deslabazada" representativa de la vida de la persona que colocó la nota.
Iravedra vivió durante nueve meses en Londres, en un piso compartido con otro inquilino y el propietario, un hombre que había comprado la vivienda ocho años antes y la mantenía tal como la halló, con sus moquetas y típicas cerámicas inglesas, y "cubría con plásticos lo que no usaba, embalsamábao todo, para mí es una muestra de a lo que nos lleva la soledad en las ciudades" explica el autor, que hizo el trabajo desde dentro, conociendo la historia que fotografiaba. También al protagonista de aquel espacio, a lo que retrata en ropa interior y obviando el rostro, por parecerle que, además de preservar el anonimato, transmitía mejor su situación. Un trabajo que el fotógrafo hizo en tan sólo ocho o nueve días y eso por buscar el mejor momento de luz natural, de la que procede la iluminación de todas las fotos.
La muestra fue presentada por el responsable de Programación Cultural de la Delegación, Ramón Jiménez, quien la resumió en "alma de las casas, por lo tanto, que es copia del alma de sus moradores", y por Nilo Casar, comisario de exposiciones y crítico de arte que conoce a fondo la obra de Iravedra, quien también intervino en el acto.
Luis Ventoso dice en la presentación del catálogo de la exposición que Iravedra "no" necesitó mucho tiempo para enterarse de que la decoración -y la miseria existencial- de su casero italiano eran un filón" y las imágenes que capta en la casa - "el lecho rodeado de bolsas del súper y presidido por un retrato de Lady Dice; las hórridas y relambidas figuras de porcelana; la absurda manía de enrolar en plástico para proteger los objetos carentes de todo valor,..."- , intencionadamente frías, ofrecen como resultado "una pirueta conceptual".