André Greipel (Columbia) acumula otra nueva victoria tras la segunda etapa de la Vuelta al Algarve, la más larga de la ronda portuguesa, disputada entre Vila do Bispo y Lagos sobre 207,5 kilómetros. El alemán, al frente de un pelotón de setenta corredores, privó a David Vitoria (Footon) de un triunfo épico. El Xacobeo Galicia estuvo representado en el grupo de los mejores por Ezequiel Mosquera y el joven Nelson Oliveira.
El pelotón principal se rompió en el último puerto, a unos veinte kilómetros de la llegada, y volvería a estirarse un poco en la rampa de acceso a meta. Greipel, demostrando un gran poderío, daba tiempo a Roelandts (Omega Pharma-Lotto), segundo clasificado; superaba en cuatro segundos a Samuel Sánchez (Euskaltel), tercero; y en seis a Leukemens (Vacansoleil). En este tiempo entraba también Ezequiel Mosquera.
Oliveira, segundo corredor del Xacobeo Galicia, cedía 27 segundos; y De Segovia, David García y Rabuñal, que habían estado a punto de coronar en el grupo de cabeza, fueron los siguientes corredores en cruzar la meta por parte del equipo gallego.
La etapa estuvo marcada por una fuga iniciada por cinco corredores, que en el kilómetro 12 decidieron tomar la senda de la heroica, con muchos kilómetros por delante, un terreno muy quebrado, cuatro puertos de tercera, lluvia y temperaturas muy frescas. Estos ciclistas eran: David Vitoria (Footon-Servetto), Hunt (Cervélo), Baugnies (Topsport Vlaanderen-Mercator), Golas (Vacancoleil) y Fouchard (Cofidis).
Nadie en el pelotón quería asumir tan pronto el desgaste de la persecución y la ventaja de los fugados llegó hasta los doce minutos, superado el ecuador de la carrera. Las diferencias se fueron reduciendon muy lentamente, al tiempo que el grupo de fugados se iba desgranando hasta quedarse solo en cabeza de carrera David Vitoria, a falta de 18 kilómetros.
Por detrás Euskaltel se puso al frente del pelotón, limando segundos a Vitoria, que acabó sucumbiendo en el repecho de meta, a doscientos metros de la pancarta final.
La tercera etapa debe va a clarificar todavía más la general, comandada de momento por Greipel. Se disputa entre Castro Marim y Loulé, sobre 173,7 Kms., con la meta situada en el alto de Molhao, un puerto de segunda categoría, corto pero con rampas exigentes.
Ezequiel Mosquera: “Estoy satisfecho porque comienzo mejor la temporada que el año pasado”
El líder del Xacobeo Galicia, Ezequiel Mosquera, supera con buena nota la dura etapa, teniendo que esta carrera es la primera de la temporada para él: “Fue una etapa muy dura, con continuos repechos, frío y una lluvia incesante que no nos permitió quitar el chubasquero en todo el día. A base de sufrimiento, he podido estar hoy delante, pero veo que todavía me falta. Aún estoy un poco “gordito”. Es lógico porque estamos en febrero. Pero en general me encuentro satisfecho por las sensaciones que he tenido. Comparando este comienzo con el del año pasado en el Giro de Grossetto, la mejoría es notable. En Italia en aquella primera carrera del calendario iba bastante arrastrado”, declaró el ciclista del Xacobeo Galicia al final de la etapa.
“Aquí las sensaciones han sido mejores; pero, por otra parte, me están impresionando Contador y Samuel Sánchez. Van mucho, teniendo en cuenta que estamos empezando”, añade. Y a la hora de repartir elogios tampoco que olvida del “juvenil” del equipo, Nelson Oliveira. “Me ha llamado mucho la atención el chaval, porque se iba rápido y lo vi muy suelto en la bicicleta”.
Álvaro Pino destaca la actitud que “faltó en la primera etapa”
El manager-director deportivo del Xacobeo Galicia, Álvaro Pino, hacía la siguiente valoración de la jornada: “La etapa ha sido una emboscada, con continuos repechos, lluvia y frío. Llegamos con más de una hora de retraso. Hoy el equipo ha tenido una buena actitud; Ezequiel y Nelson Oliveira llegaron delante y David García, Rabuñal y De Segovia se quedaron cortados por muy poco en el último puerto. Todos en general han estado bien. Pacheco al final cogió una pájara, pero eso forma parte del ciclismo y no tiene importancia. Lo que no puede admitirse esa relajación que se dio en el momento final de la etapa de ayer”.
“Vale que en los dos días previos a la carrera prácticamente los ciclistas no habían podido entrenar, pero la primera etapa había sido relativamente tranquila y no tiene justificación que en los dos repechos finales la gente se quede a cola. Eso es más cuestión de actitud que de fuerzas; así que en la charla de esta mañana tuve que ponerme serio”, declaró finalmente Álvaro Pino, que regresaba a casa a la conclusión de la etapa por unos problemas de salud que viene arrastrando en los últimos días, dejando al frente del equipo a Jesús Blanco Villar.