Con el puerto de Vigo al fondo, desde el despacho de la planta quinta del edificio administrativo de la Xunta en Vigo, nos recibe una mujer que refleja con claridad ser viguesa, madre, humana y ante todo profesional.
Sin guión ni preguntas pactadas y con el único propósito de que conozcamos más a fondo el por qué, en estos momentos, está al frente de la delegación en Vigo de la Xunta de Galicia, iniciamos así un coloquio en el que su único fin será ahondar en lo que estamos convencidos es una gran mujer.
-Aunque se ha definido como técnica, usted ha ocupado y ocupa cargos políticos, ¿qué prevalece más en su actuación?
-Cada vez se van acercando más ambas facetas. La de técnico que no la puedo evitar, ya que soy técnica del cuerpo de funcionarios de la Xunta, y la experiencia política, sobre todo en la política municipal. Todo esto hace que en estos momentos combine ambas facetas. Por una parte algo que no he perdido porque para ello me he formado y es mi profesión, y la política que ejercido en mi paso por la vida municipal de Vigo. Hacer buena gestión. Y para hacer buena gestión, se precisan tener conocimientos técnicos que siempre ayudan a poder trasladar lo que quieres hacer a la vida administrativa y que se pueda ejecutar con criterios de legalidad de forma rápida.
-A usted le encanta gestionar recursos, ¿verdad?
-Sí. Lo que me gusta es la gestión de los recursos, ahora, públicos. Creo que estar en política o en un puesto directivo facilita poder hacer las cosas. En una administración local, en un municipio es más directa; en cambio, en una administración autonómica es una combinación de legislación y gestión. Y en una estatal es legislación lo que más se hace. Desde luego si no hay gestores, si no hay políticos que tomen las decisiones, después los ciudadanos no podemos protestar o decir que las cosas no funcionan como realmente queremos. Si queremos que nuestra ciudad y nuestra Comunidad Autónoma tenga unos servicios que ofrezcan más calidad de vida, eso se hace a través de la toma de decisiones políticas. Por eso para mi política es gestionar recursos de una forma eficaz y eficiente.
-Y habrá que esmerarse más cuando son públicos…
-Para mi es muy importante que los recursos públicos por el hecho de serlo no se utilicen de una forma menos eficiente. Por eso, es un reto que con pocos recursos se lleguen a hacer muchas cosas. Es lo mismo que hace cada ciudadano cuando gestiona su propio patrimonio o el de una empresa. Cuando estás en la administración pública, debes tener en cuenta más cosas y gestionar de forma que llegue a más personas. Yo intento combinar, a la hora de hacer cosas, que sean correctas desde el punto de vista político. Las más correctas a veces no son las más rentables pero tengo presente hacer un gasto eficiente de los recursos públicos. Esto es fundamental y sobre todo en un momento de crisis como el actual, yo creo que es lo que se nos exige a los políticos y a los gestores públicos.
-¿Cómo se describiría a sí misma para aquellos que no le conocen?
-Es difícil hacerlo sobre una misma. Lo importante no es que crees que eres sino como los demás te perciban. Yo creo que soy una persona trabajadora, responsable –a veces, excesivamente responsable-, que no pierdo el sentido del humor. Pienso que es difícil que en circunstancias difíciles pierda el humor. Así soy capaz de aguantar más la presión. Es más creo que trabajo mejor con mucha presión. Por otra parte, creo que soy una persona que apuesta por el diálogo, por el consenso y que me gusta el trabajo en equipo con los criterios que a mi me gusta trabajar.
-¿Qué directriz de trabajo se ha marcado para todos los puestos que ha desempeñado hasta ahora?
-Lo principal es hacer en cada momento lo que uno cree que tiene que hacer. Tomar decisiones implica tener, a veces, personas en contra ya que no a todo el mundo le gustan las que se toman. A mi no me gusta dedicarme a agradar a todo el mundo sino hacer lo que en cada momento considere correcto y necesario. En este sentido, me gustaría seguir haciendo lo que creo correcto.
-¿Más líneas maestras de actuación?
-Soy una persona que me gusta cumplir con las normas y con los criterios establecidos. Además por mi condición técnica me gusta respetar celosamente las normas de la administración y esto me ayuda como político ya que a veces hay políticos que le cuesta ser cuidadosos en esto. En otro sentido también como directriz me gusta adquirir los compromisos que sé que puedo desarrollar y evitar hacer promesas que luego sé que no voy a poder cumplir o generar expectativas irrealizables. Ser cauta. Y, sobre todo, no pongo ningún límite a las horas de trabajo. Y me gusta el trabajo bien hecho. Como todas las personas me puedo equivocar. Sin embargo, creo que soy algo perfeccionista y le dedico el tiempo necesario, le doy las vueltas necesarias para hacerlo bien. Cuando haces algo, y no le dedicas el esfuerzo y el tiempo necesario, puedes cometer errores. También es cierto que el que trabaja mucho puede equivocarse proporcionalmente… Yo le doy vueltas a las cosas para evitar cometer errores.
-¿Cuáles son sus claves como negociadora?
En mi trabajo, trato de ponerme en el lugar de la persona que tengo enfrente a la hora de plantear una cuestión o llevar a cabo una negociación. No es sólo importante cómo ves tú las cosas, sino cómo las perciben los demás. Todo esto es importante para llegar a acuerdos. A la vez creo que nadie tiene la razón completa en un asunto. Puede estar en distintos porcentajes, un 50-50%, o un 80-20%. Nadie está en posesión de la verdad y, por tanto, el diálogo y el consenso son fundamentales para que no sea una imposición.
-Cuando Alberto Núñez Feijóo la eligió para delegada territorial, ¿qué fue lo primero que se le vino a la cabeza?
-Sabía que era un gran reto. Para el gobierno de Núñez Feijóo, el cambio por el cual se apostaba era el de una administración periférica con una división 5 territorios, entre ellos Vigo, y con una sola responsable política a la cabeza. Entonces era un desafío que una vez que se asumía tenía que salir bien. Después de seis meses creo que hemos demostrado que puede funcionar para la administración periférica de la Xunta de Galicia igualmente bien de forma ágil, eficaz y con mucho menos gasto. Un solo interlocutor ahorra tiempo, desplazamientos y consigue una administración ágil y más austera. Creo que esto es lo que desean los ciudadanos.
-Después de las reuniones que ha tenido con el empresariado de Vigo, ¿qué es lo que ayuda a las empresas?
-En este momento de crisis en todos los sectores con muchas familias que no tienen trabajo y que, por tanto, están en una situación precaria, desde las administraciones debemos poner todo nuestro empeño para convertir en una fortaleza toda esta situación y buscar soluciones para salir. El sector empresarial vigués ha sabido salir adelante, en otras ocasiones, incluso sin el apoyo de la clase política. Ahora desde el gobierno gallego se está haciendo una apuesta fuerte por los sectores productivos de Galicia. En concreto por el sector de la automoción y el naval que son los que más nos afectan. También el sector turístico que con el Xacobeo del 2010, es otro sector por el que tenemos que hacer una fuerte apuesta. El reconocimiento del Camino por la costa afecta a nuestra ciudad y a otros municipios de nuestro ámbito.
-¿Qué le puede garantizar a la ciudadanía que va a conseguir a través del gobierno de Alberto Núñez Feijóo?
-La ciudad de Vigo y su área metropolitana que a mi me toca gestionar y coordinar, tenemos grandes proyectos necesarios para la ciudad y que llevan muchos años encima de las mesas de los despachos. Uno de ellos es el nuevo hospital, el tema de la depuradora y la ciudad de la justicia. Son tres infraestructuras importantes que en esta legislatura tenemos que desbloquear. Tenemos proyectos muy importantes para la ciudad de Vigo y todos se van a realizar con el rigor y de forma rápida para que estén al servicio de los ciudadanos.
-¿Se puede decir que tiene usted en sus manos el proyecto con más empuje y responsabilidad que haya tenido hasta ahora?
-En este momento el gobierno de la Xunta de Galicia tiene un reto muy importante así como los que formamos parte de este equipo. El proyecto del presidente establecer delegaciones territoriales, que coordinemos toda la acción administrativa, política de un ámbito territorial, en este caso Vigo, única delegación que no tiene un ámbito provincial sino los 14 municipios del área metropolitana, supone un reto. Los ciudadanos confían en que gestionemos bien los servicios para conseguir más calidad de vida. Éste es el desafío que tenemos en nuestras manos. Yo confío que aunque la situación no es la mejor, a la vez esto nos hace trabajar con más ilusión y con más ganas.
-¿Qué tres puntos de Vigo apelan a su sensibilidad como persona?
-El mar es para mi uno de esos puntos. Si pierdes ese contacto con el mar en Vigo, no estás en la realidad. Como localización también me gusta Cíes con la mejor playa del mundo… Es un marco incomparable, singular, que nos diferencia. Ésta es una imagen que a mi me gusta mucho y que se relaciona con la vista del faro del museo del mar con las Cíes al fondo es una imagen sin parangón en el mundo, un enclave fantástico. En segundo lugar, cualquiera de los miradores de la ciudad, desde los que se contempla una Naturaleza maravillosa con el mar, son otros puntos de la ciudad maravillosos. Y un tercer punto para mi es el casco vello de la ciudad que en estos momentos se está rehabilitando, y con el Berbés al fondo, también es un punto emblemático.
-Si se encuentra con un turista y tuviera que resumirle Vigo tan solo unas palabras, ¿cuáles emplearía?
- Esta es una ciudad viva, cosmopolita y con un gran corazón. Creo que ese corazón. El logotipo de vivo lo plasma. Viva, con un fuerte tejido industrial y con un paisaje y una Naturaleza que hay muy pocas ciudades tenga en un territorio acotado de ciudad un paisaje tan rural combinado con otro tan urbano como puede ser el del sector de automoción y del naval. Además tenemos una parte museística importante que junto con la gastronomía, creo que Vigo puede aportar el disfrute en todos esos sentidos. Un lugar que una vez que se conoce, invita a volver.
-A lado de su ordenador tiene unas manualidades de sus hijos. ¿Qué es lo que le inculca a sus dos hijos todos los días?
-Son todos dibujos del pequeño que le gusta mucho dibujar. Me hace muchos y me dice que los lleve para el despacho. Lo principal es enseñarles que muchas veces uno no puede hacer lo que quiere o lo que desea. Como estar en casa disfrutando de ellos. Cada uno tiene que asumir sus responsabilidades. En mi caso, asumir un nuevo puesto, exige más tiempo, más esfuerzo y dedicación. Lo que hay que hacer es el poco tiempo que me queda compartirlo. Lo que les intento inculcar es, sobre todo, que sean buenas personas y que estén conformes consigo mismo. No hay dos personas iguales. Yo tengo dos hijos y los dos son diferentes, cada uno con unos defectos y unas virtudes. Lo importante es que sean ellos mismos. Que no intenten parecerse a nadie. Ser buena persona y sentirse a gusto consigo mismo es lo fundamental en la vida. Esto es lo que me interesa que entienda y comprendan.
-¿Y como madre?
- No soy una madre muy estricta. En el trabajo soy una persona que me gusta mucho el rigor, con mis hijos reconozco que me cuesta ser dura. Soy de las madres que enseguida me convencen. El pequeño con una sonrisa y con una caída de ojos sabe ye fácilmente me desenfado. Creo que lo importante es que los niños crezcan felices y no se encuentren con las dificultades con la que tendrán tiempo, encontrar en el futuro.
-Alguna afición, si le queda tiempo libre…
-A mí el poco tiempo que me queda después de trabajar, me gusta dedicárselo sobre todo a mis hijos. Una dedicación política, como la mía, lleva a que el poco tiempo libre de que dispongo lo dedique a pasear y ver Naturaleza. Si lo hago en un entorno como es el de nuestra ciudad mejor que mejor.
Otra de las aficiones es viajar. Es la mejor forma de enriquecerse espiritualmente y en conocimientos. Es una forma humana de conocer otras ciudades, otras culturas… Y luego sirve al regresar para convencerse de que Vigo es la mejor ciudad del mundo.
-Como le gustaría que le presentasen ante los ciudadanos…
-El cargo que uno representa no es lo importante. Realmente lo importante es lo que pueden hacer las personas trabajando en equipo. En este caso es el del presidente Alberto Núñez Feijóo. Pienso que nos personalismos en política no nos llevan a ningún lugar. A mi me gustaría que se reconociese el trabajo que hace la Xunta de Galicia más que reconocer a la persona de Lucía Molares. Lo importante en política es trabajar y hacer que las cosas funcionen y los proyectos salgan adelante. Las personas somos un medio para conseguir los objetivos. A gran parte de los ciudadanos no les importa quien haga las cosas, sino que las cosas se hagan. Lo importante es que las administraciones trabajemos en conjunto para sacar adelante los proyectos.
-Cuando va por la calle, ¿a qué es más sensible?
-Muchas cosas. Después de vivir intensamente la vida municipal… te fijas en las aceras, en los tipos de papeleras… A mi lo que más me llama la atención son los niños. Pensar que algunos puedan estar en una situación de desamparo que lo estén pasando mal… Porque los adultos tenemos capacidad para salir adelante o reivindicar nuestros derechos… Los niños, en cambio, no tienen esa voz para reclamar sus derechos, somos la sociedad en general los que tenemos que reclamar lo que necesitan. Mientras haya problemas y que un niño no sea feliz, la sociedad no puede estar tranquila consigo mismo. Creo que la imagen de un niño llorando, aunque sea por una pataleta, a mi me impresiona.
-¿Qué les diría a los vigueses?
-Que tenemos que estar orgullosos de ser vigueses. Vivimos, en un entorno maravilloso. Hay pocas ciudades con estos encantos. Tenemos que darlos a conocer. Además el 2010 es año Xacobeo. Entre los concellos y Administración tenemos un plan de competitividad turística. Desde ese Vigo urbano y de ría, que son los dos grandes oportunidades que tiene la ciudad de Vigo, tenemos que dar a conocer la ciudad respecto al Ría y como ciudad de congresos. Además en 2011 está previsto que se finalice nuestro Palacio de Congresos. Éste junto con el Ifevi va ser un punto importante en la ciudad para la realización de congresos y eventos que puedan atraer turistas de toda España. Esta tiene que ser nuestra fortaleza, en estos momentos. No solo el tejido industrial sino el sector turístico donde hay un gran potencial que toca descubrir y sobre todo que dar a conocer a los demás. Los primeros que debemos darlos a conocer y creérnoslos primero nosotros.