“Mi trayectoria deportiva ha sido un sueño hecho realidad porque he conseguido algo que era un sueño desde pequeñito. Y la Fundación es una ilusión de ver esto que dentro de unos años sea un referente para mucha gente. Que la Fundación llegue al oído de la gente sin tener que ver notas de prensa. Que la gente sepa que se está trabajando por el deporte”. Así resume su trayectoria Óscar Pereiro Sío, mosense vencedor del Tour de Francia en 2006.
-La Fudación Óscar Pereiro ya ha sido reconocida de ‘interés deportivo’ y de interés gallego. ¿Tiene ya a punto este instrumento para trabajar adecuadamente?
-Esta es la titulación, la autorización. Significa un reconocimiento y la orientación del trabajo que realiza. Es la base y una base sólida siempre es importante sobre todo cuando tienes que presentarla. Además, lo cierto es que nos faltan muchísimas cosas.
-Entre los objetivos de la Fundación no sólo son actividades físico-deportivas sino que los estatutos prevén actividades socio culturales y recreativas …
-Mi intención, cuando surgió la idea, era ayudar al deporte escolar y a las familias que no tienen los medios para que sus hijos… No quiero que el dinero sea un inconveniente para un muchacho que quiere hacer deporte. Además estamos comprometidos con la gente con discapacidad. Y socio-culturales porque yo creo que el deporte debería entrar en el apartado de cultura. Un deportista puede ser una buena imagen, puede a atraer incluso otras personas que no le guste. Yo creo que van de la mano cultura y deporte.
-Las actividades extraescolares son todo un amplio campo de trabajo muy deseado por las Anpas de los colegios, ¿no?
-Exactamente. Este año estamos realizando actividades extraescolares en colegios de Mos, O Porriño, Salvaterra, Ponteareas, Vigo. Alrededor de 12.000 niños pasaron por ellas. Llegamos a acuerdos con la dirección de los colegios y durante un día en cada colegio estamos en la hora de la clase de gimnasia e impartimos una clase en bicicleta simulando lo que es una carretera con sus señales en un pequeño circuito. No es seguridad vial que eso lo imparte la policía local pero sí enseñamos a los chicos cosas elementales, cómo comportarse cuando salgan a la carretera y tengan que convivir con los coches… Además se están divirtiendo. Tenemos un motón de solicitudes y nos va muy bien.
-Dentro de la Fundación están las escuelas deportivas, ¿cómo os las plateasteis?
-Empezamos con una escuela de ciclismo porque Mos tenía un club de ciclismo pero no una escuela. Tampoco nos planteamos montar un club por la dedicación que exige. Pero si crear una escuela y como yo soy ciclista, la primera escuela debía ser de ciclismo. Para esto tuve la primera ayuda de la Diputación –el primer esponsor que me ayudó y el único que no ha fallado hasta el día de hoy- y fue con la primera especialidad con la que fuimos por los colegios. Luego surgió el equipo de niños de fútbol-sala, más que una escuela, a través de una madre que veía que para la siguiente temporada no tendrían patrocinador. Pensé que la Fundación podría esponsorizar a este equipo… Luego, llegó el atletismo. La gente me pedía hacer algo por el atletismo en Mos, que había mucho atleta popular. Empezamos organizando una carrera el año pasado y salió de maravilla con algunos errores que ya están corregidos. Lo siguiente era un club de Atletismo. Como no tenemos grandes infraestructuras hablé con Alejandro Gómez, el mejor referente en el Sur de Galicia para llevar adelante este proyecto. Yo le ofrecí la esponsorización del equipo y que el lleve todo. Acepta y New Balance nos apoya totalmente desde el principio. La presentación del equipo se hará el día 21 en Mos, en la segunda edición de la carrera y ahora mismo tenemos unos 70 atletas. Además colaboro con un piloto gallego de Enduro, que estaba pasando dificultades y necesitaba una pequeña cantidad de dinero para completar y poder acudir al campeonato gallego enduro y colaboramos con ellos. Me encantaría tener un equipo femenino de balonmano o de lo que sea
-¿Dónde están los límites de la Fundación a la hora de acometer proyectos?
-Una de mis intenciones e ilusiones -y para demostrar a la gente que somos una Fundación seria que trabaja para y por el deporte y que aquí nadie saca un duro más que lo que está presentado en papeles-, es abrir un abanico de posibilidades para que la gente se asocie a la Fundación y conseguir más recursos. Ahora el único problema que tenemos para hacer más cosas es el económico.
-¿No hay presupuesto fijo?
-Vamos renovando año a año los acuerdos con las diferentes empresas y ayuntamientos que nos ayuden como la Diputación de Pontevedra o el concello de Mos.
-También has desviado de tu caché recursos para la Fundación…
-Realmente esto arrancó así. Cuando di el consentimiento para montar la Fundación fue porque Diputación se comprometió a darnos un año de financiación para este experimento. Pero como todas las administraciones no adelantan el dinero y tenía cero euros para comenzar, algún programa de televisión en el que cobraba mi caché lo destinaba a la Fundación y los critérium a los asistía. Así pude ingresar unos 50.000 euros durante el primer año. La gente me decía tu está perdiendo dinero o dejando de ganar. Yo les contestaba que tenía la satisfacción de ver a un montón niños y no tan niños que están haciendo deporte y que, por lo menos, me lo agradecen. Y también me lo está agradeciendo el concello de Mos que, a pesar de no tener un gran presupuesto para el deporte, están colaborando. Si tuviera que hacer una donación para aquí, cuando sea, la haría. Ahora tengo un proyecto para hacer un reality con Antena 3 y, si lo hago, el dinero vendrá destinado a la Fundación. Está claro, si lo hago, será para darle solidez a la Fundación.
-Estáis organizando esa carrera benéfica por segundo año consecutivo, en la que participará mucha gente, ¿cómo es el perfil de ese atleta popular que acude a estas carreras cada vez más frecuentes?
-Yo puedo representar el perfil de un atleta popular. Sí, soy uno de los populares y de los medios y de los malos. Empiezas a correr y en una hora puedes hacer un gran trabajo. El material es mínimo. Puedes llevar en cualquier sitio unas zapatillas, te cambias en el coche, entrenas en cualquier sitio.
Un atleta popular es alguien que empieza un día, que corre y hace un tiempo de 50 minutos en 10 kilómetros y a partir de ahí, quiero bajar a 49’30’’, quiero bajar a 49. Eso, a parte del ambientazo que hay. Yo no he encontrado ningún deporte que tenga el ambiente que hay en las carreras populares. ¡Es increíble! Además te montas tu grupo de amigos en la carrera, empiezas a llevar a la familia, acaba la carrera y te quedas a comer… Empieza a ser una diversión. Hay gente que viene de lejos exclusivamente para correr 50 minutos y se va a su casa más contento que… el pupas. Es el perfil de todo aquel que quiere hacer deporte, disfruta y se contagia un poco del buen ambiente que hay en el atletismo. Al final, engancha a toda su familia. Los padres llevan a los hijos y empiezan a correr en pitufos. Y cuando un popular hace sus críticas es porque tienen razón con alguna cosa como puede ser el cronometraje de una prueba.
-La Fundación colabora con iniciativas que promueven los valores del deporte, ¿cuáles se trata de inculcar?
-Más que nada es apartar un poquito los complejos. Ese pensar que una persona con discapacidad no puede hacer deporte. Alejar de los chicos esa mala leche que tenemos cuando somos pequeños de que si uno es más o menos gordito... Plantearse retos que parecen imposibles y están al alcance de cualquiera.
-Vamos a hablar de Pereiro. En algún medio ha declarado que “(…) no penséis que era de los mejores, con 12 y 14 años estaba entre los del montón”. ¿Cómo se entiende esto?
-Es verdad. Yo de pequeñito tenía un problema de crecimiento y yo con 13 años medía metro y medio y pesaba unos 35 kilogramos. Era muy pequeñito. Iba a las carreras entonces con gente que ya se afeitaba y yo nada. Era del montón hacia atrás. Yo no gané una carrera en carretera hasta los 27 años. Mis padres me acompañaban a todos los lugares de Galicia. Que nadie me decía que tenía que ganar carreras. Me lo tomaba como una diversión, como un juego. Y al final, aunque es extraño, toda esa gente que ganaba carreras a esa edad no llegaron a nada. Se dedicaban tanto al deporte con 12 y 13 años, que uno no es profesional, que quedaron aburridos de todo esto.
-¿Es cierto que en estos momentos Óscar Pereiro medita su futuro?
-Es cierto. Es más entre esta y la próxima semana yo quiero saber, antes del día 15, si el año que viene voy a correr o no. Estamos en conversaciones con equipos extranjeros, con tres concretamente, y yo me he puesto un límite en cuanto a lo que quiero cobrar o debo cobrar y si llegamos a un acuerdo, yo seguiré en bicicleta. Yo quiero seguir pero no estoy dispuesto a seguir a cualquier precio. Por mucha crisis que pueda haber en el deporte, yo creo que uno tiene que valorarse un poco y decir hasta aquí vale la pena o hasta aquí no debo seguir.
-Alguien publicaba que habías perdido toda buena sensación cuando subías a la bicicleta. ¿de acuerdo?
-No es que perdiera buena sensación es que realmente la ilusión que yo tenía hace 4 años no es la misma que tengo. Pero tiene un por qué fácil. Yo soy un ciclista que jamás nadie apostaría un euro a que podía haber ganado el Tour. Se dieron unas circunstancias que fueron las que fueron. Gané el Tour y desde ese momento yo sabía que podía volver a conseguir lo que la gente podía esperar de mí. Era un luchar sabiendo que gano en el 2006 y en el 2007 hago décimo y era un fracaso. Y este era mi sitio, el décimo. Lo de 2006 era algo excepcional y que yo aproveché por pillería o por lo que fuera y ganas la carrera. No es que perdiera todas las sensaciones encima de la bici, sino que quemaba ver como la gente no entendía como yo que volvía a ser lo que tenía que ser, un currante y la vez un corredor que podía estar entre los diez primeros del Tour pero no un ganador. A partir de aquí yo veía que la gente … Me tomaba muy a pecho eso que si estaba acabado. Si un décimo es un fracaso, un estar acabado, pues estaré acabado… No es que perdiera el buen rollo, pero sí la ilusión. ¿Qué voy a ganar después de esto? Todo lo que gane no va a servir a la gente…? Ilusión, ilusión, ilusión a partir del día que gané el Tour.
-¿Para usted su sueño sería ser futbolista?
-Sigo siendo del Celta y del Real Madrid. Si mi sueño es llegar a ser futbolista. Muchas veces me imagino y qué haría yo si estuviera ahí. A veces estoy en Balaídos y me da la risa y desde la grada todo parece muy fácil y esto lo haría yo. Pero cada año que pasa ese sueño se está desvaneciendo. El fútbol para mi es el deporte por excelencia. Es de los deportes que más me gusta ver y jugar cuando puedo y que tengo una admiración por muchos futbolistas que es la leche.
¿Raúl, Zidane?
Como ídolo deportivo, Zidane. Por todo. Por lo que fue dentro del campo, fuera del campo como supo llevar la fama sin subírsele a la cabeza. Cacá también va a ser otro mito para muchos. De Raúl admiro los años que lleva peleando como si fuera un niño pequeño. Tiene mi edad y lleva ahí desde que yo era pequeño.
-¿Michel Salgado?
-Yo creo que es el gallego por excelencia. Después de Amancio y alguno otro más, yo creo que Michel es el tesón en el trabajo. Ese jugador que veías en el Celta y que parecía un trotón que técnicamente no era un sobrado, pero llegó al Real Madrid y triunfó en el Real Madrid. Y ¿cuántos año echó en el Real Madrid? Como digo yo hasta que se quiso ir. Lo de Michel es para sacarse el sombrero porque es llegar a donde otros con más calidad que él no llegaron. Y eso es un síntoma de esfuerzo, ganas e ilusión.
-Resúmanos en dos frases la Fundación y su trayectoria deportiva.
Mi trayectoria deportiva ha sido un sueño hecho realidad porque he conseguido algo que era un sueño desde pequeñito. Y la Fundación es una ilusión de ver esto que dentro de unos años sea un referente para mucha gente. Que la Fundación llegue al oído de la gente sin tener que ver notas de prensa. Que la gente sepa que se está trabajando por el deporte.
-¿Quiere que sus hijos sigan su camino?
-Me encantaría. No que fuesen ciclistas, ni futbolista sino que fuera deportista. A mi hijo le voy a inculcar que el deporte es una asignatura paralela a los estudios. Aquí también te educas, haces amigos… también aprendes a tener salud, a saber comer y hacer muchas otras cosas. Y a partir de ahí si tiene calidad e ilusión y quiere vivir de esto lo ayudaré y animaré todo lo que pueda. Siempre con un realismo tremendo. Hay padres que quieren hacer de sus hijos compeones ‘rafasnadales’, ‘raúles’, entre otros. Y lo único que están haciendo es meterles a sus hijos una presión tremenda y su hijo no se ve con capacidad para llegar ahí. Mientras el niño tenga ilusión, ganas y se vea que tiene calidad, los apoyaré. Y si no, a hacer deporte que es una bonita forma de gastar tu tiempo.
-¿Qué les diría a los lectores de grupoescomunicaciongalicia.com?
-El mensaje es gracias a este periódico digital por tener la delicadeza de hacerme una entrevista y que esta Fundación que, si no se conoce en algún sitio, se conozca hasta el último rincón de Galicia.
Además, decirle a la gente que me apoya, que me admira, darles las gracias de corazón. Y a mis detractores que cambien de opinión en cuanto puedan.
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